sábado, 12 de junio de 2010

Cartas al Director: La firma.





Estimado y dilectísimo Sr. Director.

Como bien sabrá V.I., no hará muchos días lectivos que estalló atroz escándalo a raíz de la publicación en la Gaceta de Madrid del fénix de los Decretos, más conocido por el vulgo como el funcionariazo, zapatazo, recortazo, decretazo o ayuntamientazo, según las fuentes.

Regulaba la meritada y doctísima norma, el menguado o jibarización de emolumentos de los probos funcionarios del Estado e ínsulas adyacentes, incluyendo, a modo de traca final, la prohibición a los fidelísimos entes locales y otras hierbas de endeudarse un céntimo más. Es del dominio público los extraños acontecimientos que se sucedieron a continuación: ¿corrección de errores en la prestigiosísima gaceta oficial o rectificación por los sapientísimos consejos de los regidores de la cosa consistorial?

Pues bien, quien suscribe fue involuntario testigo de cómo acaecieron los hechos en su humilde condición de lealísimo funcionario de parque móvil ministerial con treinta cinco años de servicios. Mis cervicales lo atestiguan... lo de los años, quiero decir.,

Hallábase un servidor en el día de la publicación del ilustradísimo Decreto en el recinto Monclovetense  cepillando la tapicería de  Incitatus (llamamos así al vehículo presidencial desde que don José Luis amenazó con nombrarlo ministro, vista la inopia de los que ejercen como tales), cuando llegó quemando  neumáticos un cochazo oficial que, al punto, reconocí como el de la Viceministra de Asuntos Charcuteros y de la Moneda de Vellón: el escudo de armas cortinado con esmalte en gules, hucha en forma de sonrosado lechón rampante en el flanco diestro y una mortadela en el siniestro lo hacen inconfundible. Antes de que se hubiera detenido del todo se abrió violentamente una de las puertas posteriores y pude observar a la esbeltísima Srta. Elena bajar de un brinco y perderse rauda y veloz en el interior del augusto palacete.

Poco tiempo después se asomó en la ventana de la buhardilla, tal que un enano en una almena, el Chambelán Mayor soplando el cuerno con repetidos toques de asamblea. Tras reunirnos a todos los empleados, nos dijo que teníamos que hacer una batida para encontrar al Señorito José Luis que no aparecía por ninguna parte. Buscamos, escudriñamos,  indagamos, rebuscamos… y volvimos a buscar y… nada, ni rastro de su paradero. ¡Sr. Presidente! gritaban los subsecretarios, ¡Presidente Zapatero!, gritaban los directores generales, ¡Zetapé!, gritaba Don Manolo, ¡Joseeeee Luiiiiiiiiis!, gritaba la piísima señorita Sonsoles con el dramático tono del lamento de Gertrudis en la escena final de la opereta decimonónica Un bofetón… ¡y ya soy tuya!

Afortunadamente la señorita Pajín tuvo una de sus ideas planetarias y aulló como tarzán balanceándose en una liana,  ¡Presidente, corra, que acaba de aterrizar el Air Force One en la pista de tenis! ¡¡ Es el señorito Obama, que viene a verle!! Mano de santo. Del armario empotrado donde se solía esconder el señorito Aznar para que nadie le viera cuando estaba de buen humor, emergió Su Excelencia  con menudos saltitos de cervatillo y  ojos de lirón careto… ¿Dónde está ese Dios de ébano?, exclamó. Antes que nadie pudiera mover un músculo, se había agarrado sollozando a las piernas de un pinche de cocina que responde al nombre de  Ukelele y es natural de Fernando Po.



Un par de duchas heladas después, reuniose el faro de occidente y linterna de oriente en el despacho trapezoidal con el gabinete de crisis donde trataron el grave asunto que tenía de los nervios a la Srta. Elena. Hay que hacer algo José Luis, decía ésta visiblemente acongojada, desde que se publicó el Decreto entre los Decretos no me han parado de llamar todos nuestros ediles hechos unos cafres y, bien lo sabes dulcísimo Presidente,  que si sobreviví  a la reunión  del G-8 con un monigote de papel pegado a la espalda ¡puedo soportar cualquier cosa!  Pero cuando irrumpió bruscamente en mi despacho el insigne munícipe de la muy noble y leal villa de Getafe… ya sabes, ese señor bajito que parece un niño empollón envejecido prematuramente, blandiendo la madre de todas las garrotas que en el mundo han sido… le dije que tenía que ir un momento al servicio a empolvarme la nariz… ¡y aquí estoy! ¿Qué hacemos? Ese gañán seguro que me rompe la crisma....

Durante un buen rato nadie dijo nada mientras el señorito José Luis seguía interpretando al cembalo  unas variaciones sobre un tema de Miguel Bosé, hasta que con un brusco arpeggio se interrumpió gritando…¡pero qué se habrá creído esa botija teutónica comedora de salchichas para decirme lo que tengo que hacer!… ¿os habéis fijado que parece que se viste en el Pryca? 

Tras convencerle para que se bajara de la lámpara del techo, se retomó el asunto que preocupaba a la señorita Elena. Su Excelencia propuso usar tippex y llamar al BOE para corregir el desaguisado, pero ante las reticencias legales de algunos, se decidió que el castísimo monarca Borbón debía firmar una copia remozada del sublime decreto.  Antes de que pudiera despegar el ojo de la cerradura de la puerta, ésta se abrió bruscamente y el señorito Pepiño me entregó un sobre lacrado y me dijo que si lo traía de vuelta firmado antes de una hora me subirían el haber regulador de clases pasivas.




Siendo hora punta, me dije que lo más apropiado sería desplazarme en moto. Recordé que en el garaje se guardaba una vieja Sangla (modelo 350N, monocilíndrica, con chasis de doble cuña y biela estampada en doble T, para más detalles) del Franquismo intermedio, aún en funcionamiento. No tenía casco, pero en unos baúles se guardaba el atrezzo que había utilizado la señorita Sonsoles en sus tournes musicales y allí me hice con un casco  vikingo de cuando interpretó a un nibelungo.

De tal guisa me planté en un petardeante santiamén en el  palacio zarzuelero y ¿Quién cree Vd. que me abrió la puerta? ¡El mismísimo Borbón I! Habían reducido personal, me dijo, pero… ¡el barco, no se toca! y que esperaba que las pizzas no estuvieran frías. Tras sacarle de su error culinario y cuando se percató de lo añejo del motociclo y el sobre que portaba en la mano, se puso de color verde y girándose hacía el interior pegó un bocinazo ¡Sofi... tenías razón!, el pánfilo de Zapatero nos quiere dar la patada para hacerse el machote izquierdista… me envía un motorista con el cese, ¡como hacía el garbancero del Pardo con los ministros tecnócratas!

Tras esquivar el zapatón pep toe que me tiró a la cabeza Dña. Letizia, conseguí explicarle a Su Majestuosidad el preclaro objeto de la embajada para la que había sido comisionado. A ver, criatura, muéstreme esos oficialísimos pliegos que he de rubricar, me dijo. Así lo hice y empezó a leer en voz alta… El presente Real Decreto Ley contempla las medidas extraordinarias adoptadas para dar cumplimiento al compromiso del Gobierno de acelerar, en 2010 y 2011, la reducción del déficit inicialmente prevista. La dureza y profundidad de la crisis… ¡pero bueno! ¡ esto ya lo firmé el otro día! Además, para hacer las cosas bien tenía que haber traído el decretito ineficaz  y destruirlo delante de mis reales narices ¿Y quien va a refrendar esto? ¿Se imagina lo que me cobraría un notario a estas horas? ¿No será Vd. notario por casualidad?... espere un momento que voy a buscar la espadota y los santos óleos de ungir caballeros, le nombro fedatario público en un pis pás,  estampo la firmita y me certifica.

Y así fue como sucedieron los hechos de marras. Y le dejo, que le he cogido gusto a esto de dar fe y tengo que indubitar un montón de documentos, protocolizar tres testamentos ológrafos y firmar unas cuantas actas de notoriedad. Atentamente suyo, Vicente.

P.D. Acabo de leer en una publicación de terror... digo, en el suplemento económico de El Mundo, que en el BOE del pasado día 2 se incluía una fe de erratas de un Real Decreto (sobre no-se-que-cosa del déficit tarifario eléctrico) publicado el ¡¡9 de Abril¡! ¡Viva la seguridad jurídica!


Camino de la Zarzuela con mis escoltas: el brigada 
Palomeque y  Anacleto,  agente del CESID.

jueves, 3 de junio de 2010

De estipendio funcionaris mutatione


A C T A  D E  A C U S A C I Ó N


Digo que el dicho In Dubio Pro Reo, sólo o en compañía del facineroso maese Petit, olvidado de las obligaciones de la Fe Zapateriana en que es profeso y de las que tiene al servicio de la presidencial persona, como su vasallo de carrera y a la de ser natural de estos reinos y morador en ellos, dolosa y maliciosamente, de propósito y con gran ofensa y escándalo de la república, ha hecho libelos infamatorios y publicándolos con título de entradas blogueras  en una asilvestrada gaceta, en gran desacato de la Zapatera Criatura y del Estado de estos reinos, gobierno y ministros de ellos, con atrevimiento y osadía nunca en éstos ni en otros tiempos usada ni vista, con estudio particular de frases y palabras enconadas, descompuestas y deshonestas, poniendo faltas y defectos en las acciones presidenciales, infamando el gobierno, notando descompuestamente a los ministros, inclinando los ánimos a desobediencia, levantamientos y conmociones para cuyo efecto compuso un opúsculo cuya inscripción es Johannis Zapateronea ex berzotate tarambanae tractatus.

Y habiendo su Excelencia Circunflexa, por cédulas y órdenes, dispuesto y mandado que se decreciesen los estipendios de los covachueleros para convertir el ahorro en necesidades públicas, el dicho Bachiller Pro Reo entre los Siete Tratados del dicho libelo compuso uno, De mochales pamplinae, tomando por principal asunto de él reprobar, reprender y tachar esta acción, enseñándola y publicándola por injusta, con cuidado particular de buscar palabras que con mayor impresión y significación la notasen y desacreditase, Con lo cual, sólo la proposición asunto y fin del libelo contiene delito atroz por impugnar en público una acción presidencial ya hecha y ejecutada como atributo de la soberanía.

En el capítulo XIII, cuya inscripción es: «Principis inopiae higuera supina», en nota y reprensión de los ministros reales y con el fin que lleva de infamarlos y reprenderlos, dice en el principio estas palabras: «Omnino in república eae sunt angustiae tam gravis inopia… » O sea, «las angustias de la república son tantas, tan grave su pobreza, que no es maravilla que los ministros a cuyo cargo está la administración de las cosas sueñen remedios insolentes e ineptos, como en realidad de verdad lo parece el que tomaron en la depravación de la remuneración de escribanos, alguaciles y demás ralea pública, por los argumentos que en toda esta disputa se han explicado». Siendo así que, el hecho que reprueba con las dichas palabras descompuestas, tuvo el principal fundamento y autoridad en la aprobación de S. M Zapaterón I de Barataria y V de Babia, bastaba sólo eso para que se abstuviera de palabras tan desacatadas.

Y en el mismo capítulo, hace una invectiva atrevida y desacatada contra el Augusto Presidente y los ministros reales con estas palabras: «Verum quod vulgo fama fert, plañe est...» O sea, «verdaderamente es muy miserable lo que la fama divulga que en el reino en este tiempo ningún magistrado, ningún oficio, ni aún beneficios ni obispados, no se dan por méritos, ser todo venal, no se conceden sin precio. Puede ser que no sea verdad, pero aún se añada algo: harta calamidad es decirse que de todo punto se ven los ministros cejudos, hijos del jugo de la tierra, entrar en los oficios públicos y luego en un punto de tiendo salir dichosos con muchos millares de escudos de renta. ¿De dónde es sino de la sangre de los pobres y de la sustancia de los litigantes y pretendientes de oficios?». Y en letra menuda refiérese a los miembros del Supremo Consejo con enigmáticas palabras, propias de nigromante o seguidor de la Cábala: «Excelsus Melifluo Verborreico Pendulare, Furia Chihuahua, Botafumeiro, Alcahueto Mustio Laborae, Virreina de la Mortadela En Lata, Testa de Buque Meriodinalis, Pancho Barrilete, La Nada, Kinetoscopiae interruptus…»    Atrevimiento y delito grande con palabras tan sediciosas y descompuestas que ellas mismas lo están probando sin otra inducción.

Y en la plana 381, con la misma descomposición, dice estas palabras: «Quid rapiñas ínter privatos et fraudes Dicom…». O sea,  «¿Para qué diré los hurtos y engaños entre los particulares, las suciedades de los magistrados, los muchos robos del dinero público, el poco favor que se da a las leyes, las cuales se van enflaqueciendo con fuerza, con rodeos y, últimamente, con dinero? ¿Para qué diré los inmensos tributos, que con imperio se ponen y van siendo mayores cada día con ningún fruto porque se convierten en uso de los privados y en los gastos superfluos de la Corte? Estos son los graves males de nuestro siglo y de nuestro reino». De todo lo cual se convence que si un rebelde enemigo de él quisiera tratar descompuestamente de las cosas de la Majestad Presidencial y de las de estos reinos (aunque se dispusiera a hacerlo falsamente), no pudiera hallar palabras más atrevidas, más descompuestas, ni afirmaciones más falsas que las que el dicho In Dubio Pro Reo se atrevió a todo y a la impresión y divulgación de libelos tan infamatorios.

Pido y suplico a V. S. que condenándole ante todas cosas a que públicamente se desdiga, le haga la condenación que merece tan grave y atroz culpa, disponiéndolo en la forma necesaria para que las penas capitales en que ha incurrido las pueda imponer y ejecutar la Justicia Seglar, sobre que pido justicia.

EL FISCAL.-Firmado y Rubricado.

(Con permiso del licenciado Baltasar Gil Ymón de la Mota, Fiscal  en el proceso inquisitorial seguido contra Juan de Mariana en 1609 , y  la aquiescencia de S.M. Felipe III y el Duque de Lerma).

lunes, 31 de mayo de 2010

Galeria Fotográfica






Los chicos de la izquierda exquisita  se escandalizan con el cartelito de marras y, la verdad, no deja de ser un poco burro y cutrecillo. De todas formas ¿que esperaban? ¿al funcionariado en pleno haciendo la pamplina del gesto de la cejita?


Nos permitimos sugerir unos ejemplos para empapelar los Juzgados en protesta por el  funcionariazo zapateresco de una forma sutil a la par que elegante:



El Gobierno Freak


Pancho Zapatero y sus cuates.



En los Servicios del Congreso poco antes de anunciar el Funcionariazo.



El muerto viviente.



¿Su sucesor?



De esta guisa apareció Vice-De-La-Vega para firmar el convenio del 0,3% (hoy papel mojado) con los cariñosos sindicaleros el pasado septiembre. ¿No se dieron cuenta que aquello tenía todo el aspecto de ser  un pitorreo?


lunes, 17 de mayo de 2010

Privilegios

    
     Ya lo decía Einstein o puede que Celestino Corbacho,  E=MC2, o sea, que todo es relativo. Mírenme, ayer era una birria, un chupatintas cafeinómano, un pobretón, un tío gris sin futuro, y ahora… ¡un privilegiado!, que además va a salvar a este país del desastre con un  5% de su sueldo de mierda.

    Yo no sé qué harán otros, pero  a partir de mañana pienso ir todos los días al Juzgado con  levita y un sombrero de copa que me compré ayer. Y antes de entrar me fumaré un puro así de gordo en la puerta… y otro tomando el cafetito.

  ¡Un privilegiado!... la cosa es que durante las últimas semanas  había notado con extrañeza que algún  vecino me dejaba pasar primero al garaje, otros me saludaban haciendo una reverencia y las madres cuchicheaban al oído de sus criaturas frases que no conseguía oír pero que provocaban que éstas me miraran con admiración. Hasta la gorda del adosado 6-A me recibió esta  mañana en la puerta del solarium  haciendo una genuflexión, y esto sí que me dejó perplejo. Verán, sospecho que esta individua y su marido, un fulano que se había especializado en la construcción de columnas y capiteles (ya se pueden imaginar que estaba ganando un pastón durante la época del desmadre financiero y dilapilador) me dejaban anónimos en el buzón y la que durante una reunión de la comunidad propuso expulsarme de la Residencial  El Paraíso del Melocotón por antisocial.

   Deberían haberla Vds. oído desgranando como un apocalíptico predicador televisivo mis pecados: mancillar la reputación de la comunidad conduciendo un coche de diez años de antigüedad,  quedarme, en el colmo de la extravagancia, sin vacaciones a en vez de pedir un préstamo a un banco de esos tan simpáticos para marcharme 15 días a Cayo Coco o adquirirr un coquetón apartamento en Marina D´or con una hipoteca butifarra, haber traumatizado a mis hijas por no llevarlas a Disney World… Es lo que hace la gente decente ¿no?  Incluso, exclamó con tono escandalizado, ha sido visto saliendo de una Biblioteca Pública… ¡dos veces!

   ¡Dios es grande en el Sinaí! Sobre mi escritorio me espera la demanda que les ha puesto el Banco Hipotecario y Exprimidor y, amigos, ya verán qué eficacia tramitadora. En un mes les subasto el chalecito (columnas neoclásicas que le añadieron al porche para que pareciera la mansión de Scarlet O`Hara incluidas) y en 15 días más se tienen que ir a vivir con la suegra. ¡Y encima seguirán debiendo ciento y pico mil euracos del ala! ¡Viva la legislación hipotecaria española! Y no sólo eso. Sé de buena tinta que a mi compinche Palomeque le ha tocado un monitorio que les ha puesto una financiera de ésas… ¿cómo se llamaba?... sí, hombre, esa que se anunciaba en televisión con el slogan “compre hoy y pague cuando le salga de los huevos”… bueno, da lo mismo, la cosa es que con los intereses que pactaron le va a salir el todoterreno-destroyer-vive-la-aventura que es capaz de subir rampas de 45 grados de inclinación (cosa que no se cansaba de repetir y a lo cual  yo, ingenuamente,  le preguntaba ¿y para qué coño quieres subir por cuestas de 45 grados?)  por un Potosí. Es lo malo que tiene pedir préstamos,  que hay que devolverlos. Quitando ese pequeño detalle son cojonudos.

   Y con un poco de suerte la crisis dura hasta que me jubile y entonces, con la pensión congelada...  me sentaré en la cima del mundo... y sólo bajaré de ella para escupir sobre vuestras tumbas. ¡Gracias Zapatero por devolverme la dignidad!



*********************



¡Hey! ¿Vieron Vds. a Pepiño Blanco (el mullidor de alfombras) en el programa ese de cotilleos de Telecinco intentado vender una burra coja? Nosotros no, teníamos cosas más interesantes que hacer.  Mirar como nos crecen las uñas de los pies, por ejemplo.

No, si se veía venir.

No en vano en la última remodelación ministerial el primer candidato que tenía en mente (es un decir) la criatura antes llamada Zapatero para ministro de cultura era.. ¡Miguel Bosé!

¡Por mis trienios! ¿que será lo siguiente? ¿Publicar los Decretos-Ley  y las subvenciones en el Super Pop?


sábado, 15 de mayo de 2010

Sobre el Funcionariazo

Un compinche funcionarial del INSS nos ha remitido este artículo que no podemos resistirnos a  reproducir y su autor es, al parecer, Gustavo Vidal Manzanares.



En 1.956 Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.



Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido. Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo. Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.

Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?... “España va bien”. Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.

 Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis. Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantíasNo pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscalesNo indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios. Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico. Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales (si llega) el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!


jueves, 6 de mayo de 2010

Hoja Parroquial NOJ (sin autobombo)

Estimado fray Tinieblas (antes conocido como Sr. Petit):

Aunque hace ya tiempo que abandonaste este monasterio mesetario, sabrás que el pasado día 4 (Santa Pelagia, virgen y martir; San Godofredo, obispo) púsose en marcha la nueva liturgia procesal y, no sólo eso, sino que incluso se han sustituido los confesionarios, casullas, hisopos, pilas bautismales y demás utillaje ecuménico-cibernético por un novísimo y repanochante artilugio conocido como Minerva-NOJ

Y si ya en la primitiva Iglesia de la época patrística fue motivo de sesudas polémicas si el poder temporal está por encima del espiritual o viceversa, similar coyuntura se ha dado al intentar celebrar la primera misa Minerva-NOJ. ¿Quién tiene primacía? ¿Las disposiciones adicionales que a modo de Apocalipsis Bíblico  se encuentran al final de la Ley o las exigencias y limitaciones de los bytes, flows, Development toll y otras tripas del NOJ.

Porque, oh dilectísimo amigo, ¡ni el Pater Noster en su remozada versión hip hop  me dejó entonar ese demoníaco NOJ! Resulta, como bien sabrás, que el nuevo catecismo previene que de las eucaristías ya registradas, únicamente las civiles-declarativas continuarán celebrándose por el antiguo ceremonial,  pero sólo hasta que recaiga el amén de S.Sª.  Todas las restantes, ya sea una ejecución de difuntos, un tedeum conciliante o un réquiem recursero, habrán de ajustarse al nuevo credo. Pues bien, a los eremitas de la orden informática nadie les debió decir nada y, por inspiración del mismísimo Belcebú sin duda, han decidido que el chiripitifláutico Minerva-NOJ exclusivamente permita exorcizar  los procesos bautizados a partir de la meritada e infausta fecha.

De poco han valido las rogativas al CAU,  sacar en procesión bajo palio al Secretario Coordinador, cubrir nuestras cabezas con tonner, hacer penitencia cafeteril o azotar nuestras carnes con legajos y codicilios: El chisme no pita. Y henos aquí a los miembros de la cofradía civilera tornando proveyentes en decretantes, mudando providencias en diligencias, reposiciones en revisiones, patenas en copones… y todo ello con el corta, pega y colorea.

Voltean sus enormes  campanas  las seos ministeriales anunciando urbi et orbi la llegada del mesias-NOJ, mientras en las parroquias covachueleras repiquetean  los cencerros tocando a muerto.

Que Caamaño sea contigo. 


Tu hermano en la fe, Reverendo Padre Sotanillos, asesor espiritual de los Juzgados Abulenses. Firmado y rubricado.

martes, 4 de mayo de 2010

Galería Fotográfica















lunes, 1 de marzo de 2010

Chuletas de nudillo.


Como los seguidores de los antiguos seriales radiofónicos o las novelas por entregas esperamos ansiosos el próximo número del apasionante folletín gubernamental sobre la criogenización funcionarial. Si aquellos terminaban abruptamente el capítulo dejando al oyente o lector con la zozobra de saber si el héroe llegaría a tiempo de salvar a la huerfanita de ser devorada por una manada de hienas hambrientas o sobrecogidos al desvelarse que el apuesto Rodolfo es hijo del primo segundo de la Condesa D´Chiesa, nos hemos quedado con la inquietud de conocer sí la Sra. Salgado de los Vientos, a la sazón Vicejefaza de la Mortadela y otras viandas y el Secretario de Estado de asuntos charcuteros se dirigen la palabra o se dedican a tocar el ukelele y a jugar al escondite por los pasillos del Ministerio. Recapitulemos.


Capítulo Primero: Solemne declaración de la Vicepresidenta de los Encurtidos afirmando que el embutido de los empleados públicos no se toca. Eso sí, hay que reconocer que soltó un inquietante y gaseoso “por el momento” que nos provocó una cierta rigidez en el occipucio.  

Capítulo Segundo: Mister Ocaña, Secretario Chacinero y segundo de abordo, en vez de cortar jamón en finas lonchas se dedica a abrir melones. ¡Alarma e inquietud entre los empleados públicos de salazones y conservas! Ya no se está hablando de congelar el salami, sino de introducir a los que embuten las salchichas en nitrogeno líquido...  como a los espermatozoides. ¡A comer Chopped de lata!

Capítulo Tercero: Pocas horas después de estos sucesos, salida en tromba de la Virreina Del Botillo Sra. de La Vega, el ViceManolo  Zampone Di Modena y la ya mencionada Viceministra del Lomo Embuchado desautorizando al catador de cucurbitaceas y profeta del fiambre refrigerado. 

 ¿Y mañana?... ¡Que les den morcillas!


lunes, 22 de febrero de 2010

La Cabra Blanca: Escatología cibernética


Si Vd., querido funcionario, es de los que disfruta como un enajenado pilotando la trituradora de papel, se extirpa los pelillos del entrecejo cada vez que se vuelve a encontrar sobre su escritorio ese expediente lombricero que creía haber archivado definitivamente o suele gritar, para escándalo de sus compañeras femeninas,  que el procedimiento que ha tramitado fulanito está despachado con el epicentro de las nalgas... ¡está Vd. de enhorabuena! porque sus más íntimos  deseos pueden ser realidad. Y todo ello gracias a la última maravilla de la tecnología oficinesca japonesa: La Cabra Blanca (White goat).  Si hace unas décadas los ingenieros nipones asombraron al mundo con el inodoro dotado de un estratégico chorrito e hilo musical, ahora lo han dejado sencillamente estupefacto. 

Introduce Vd. 40 hojas de papel A4 inservibles con sus pifias o las bobadas que envían por fax los sindicatos por una ranura ad hoc del engendró mecánico y ñiiiic... boinggg... plinck.... kapow... ¡¡sale un rollo de papel higiénico por el otro extremo!! Desde que en  el siglo V a.C. a un alfarero de la mítica ciudad de Tartessos llamado Carambolo (o Colitis según otras fuentes) se le ocurrió añadirle a una vasija un asa y un pitorro, dando lugar al botijo panzudo, no habíamos asistido a un avance científico de tal calibre.

Desde estas páginas emplazamos a todos aquellos que se encargan de realizar los pedidos de material de oficina a las Gerencias o Consejerías correspondientes, que entre la relación de  bolígrafos, ambientadores, carpetas, sacapuntas con manivela, masajeadoras de pies y demás artículos de primera necesidad, introduzcan camuflada la petición de una Cabra Blanca. Aunque el chisme pesa 500 kilos y cuesta unos 80.000 euros pensamos que merece la pena intentar hacerla pasar, por ejemplo, por una grapadora sofisticada.

¡Imagínense el cacho de selva amazónica que podemos salvar de la deforestación!  y, sobre todo, cómo mejorará la productividad del personal si cada vez que se te agarra el estrés o los nervios a las tripas  le puedes dar un uso apropiado, previo tratamiento caprino, a esas alegaciones hechas con mala baba por un leguleyo chinche o esa minuta de S.Sª que parece garabateada bajo la influencia de un potente narcótico. Ya nos parece ver una interminable fila de funcionarios silbando y con una sonrisa de oreja a oreja volviendo del W.C. e intercambiando sesudos comentarios doctrinales del tipo "pues este tribunal del jurado me ha quedado muy suave"... "Palomeque, ya te dije que aunque le tuvieras muchas ganas a ese expediente de dominio era aconsejable quitarle antes las grapas"...

Ni escáners, ni fotocopiadoras, ni ordenadores, ni botijos ... ¡una Cabra Blanca en cada Juzgado ya!




sábado, 6 de febrero de 2010

Un poco de ciencia

No sabemos exactamente que estábamos buscando en la web, pero acabamos en una página del Departamento de Educación Secundaría del estado de Durango (México... o eso dicen en los films de Robert Rodríguez) , donde aparecía la ficha técnica de un utensilio de uso común. Lo cierto es que no nos podemos resistir a reproducirla. Intenten adivinar de que cacharro se trata.



PROPIEDADES DE LOS MATERIALES EMPLEADOS.

Propiedades Generales
Las propiedades que dependen de la cantidad total de materia del cuerpo se llaman propiedades generales; entre ellas están la forma, tamaño, peso, temperatura.


Propiedad Gral
Definición
Donde se manifiesta
Masa
Cantidad de materia contenida en un cuerpo. Se mide en (Kg)
Al pesar el .......... en una báscula.
Volumen
Lugar o extensión que ocupa un cuerpo en el espacio. Se mide en (m3). El volumen no sólo depende de la cantidad de materia, sino también de la temperatura
Es el lugar que ocupa el ............ en un espacio.
Peso
Fuerza de atracción gravitacional que la Tierra ejerce sobre todos los cuerpos. Es proporcional a la masa
Es la fuerza de atracción gravitacional que ejerce la tierra sobre el ..........
Inercia
Cualidad que tienen los cuerpos de preservar el estado, de reposo o movimiento en línea recta en que se encuentran hasta que una fuerza externa actúe sobre ellos
Se manifiesta al moverse o cuando esta en reposo.
Divisibilidad
Propiedad que tienen los cuerpos para fraccionarse en pedazos cada vez más pequeños
Muy poco probable que se pudieran dañar o quebrarse alguna parte con el trato normal
Porosidad
característica de la materia que consiste en presentar poros o espacios vacíos
No hay porosidad porque la ceramica y el plástico su estructura atómica es muy densa 

Respuesta:









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