miércoles, 20 de mayo de 2009

BERZOTAS DEL DÍA: Hoy Bibiana Aido, Ministra de la cosa y experta bióloga

La ministra de Igualdad en una extensa entrevista en la SER, responde a la preguntas de si un feto de 13 semanas "es un ser vivo":

"Ser vivo claro. Lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica"

Vale, es un ser vivo, pero si no es humano ¿qué es? ¿animal? ¿vegetal? ¿virtual? ¿del espacio exterior? Lo que sí sabemos es lo que es su Ilustrísima: ¡una auténtica berza!

¡Hum! complicado y delicado asunto este del aborto (o interrupción voluntaria del embarazo, si así lo prefieren) en el que entran en juego no sólo aspectos jurídicos, legales o médicos, sino también cuestiones éticas, religiosas, filosóficas... lo cual hace aún más inexplicable que Zapatorras I (al que últimamente los conejos que saca de la chistera se le transforman en cuestión de horas en ranas) haya dado el máximo protagonismo a la Criatura Ministerial en la elaboración del anteproyecto de ley encargado de regularlo.

No nos engañemos, la Sra. Aido es la típica hortaliza que se suele cultivar en los abonados huertos de los partidos políticos; alcachofas transgénicas desarrolladas al calor del aparato oficial que no han dado un palo al agua en el mundo exterior y que, aparte de su habilidad para medrar y chupar del bote en su hábitat natural, no parecen tener otras cualidades.

Lo dicho, una berza.

domingo, 17 de mayo de 2009

¡Al abordaje!


Madrid. (EUROPA PRESS).- El petrolero español 'Marqués de la Ensenada', que forma parte de la operación Atalanta para la lucha contra la piratería, llegó esta mañana al Puerto de Mombasa, en Kenia, para hacer entrega a las autoridades kenianas de los trece piratas que fueron detenidos por el navío español días atrás, informaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Defensa.


De este modo, se pone fin a toda un episodio que ha pasado por diferentes situaciones, ya que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu primero ordenó la prisión provisional de los piratas y su traslado a España, pero, posteriormente rectificó, y dictó su libertad.
El Gobierno solicitó a la Abogacía del Estado que se personase para recurrir al auto que ordenaba la puesta en libertad y pidió a la Fiscalía que lo hiciese. La Abogacía solicitó entonces su personación como acusación en la causa, así como que los detenidos fueran entregados a Kenia para que sean juzgados en el país africano.
Finalmente, el pasado lunes Andreu dictó una providencia en la que aclaraba al Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) que el auto en el que decretó la libertad de los corsarios no impedía su traslado al país africano.

Crónica urgente de nuestro corresponsal en África Oriental.

El bar en el que me he citado con un miembro de la tripulación del "Marqués de la Ensenada" se llama Tarzán Matatu (Casa Manolo, en Swahili) y esta situado en la caótica e inmensa zona portuaria de Mombasa. Mientras espero, disfruto de un bistec de búfalo macerado acompañado de una cerveza local, llamada Senator en honor del (ahora) presidente Obama, cuyos ancestros al parecer son de un barrio de por aquí. Hace un calor pegajoso y unas moscardas del tamaño y voracidad similar a los de un buitre no paran de dar vueltas sobre mi cabeza. Por otra parte, estoy en Kenya pero quitando el detalle de que todos los tíos que hay a mi alrededor son negros, el local es igualito a un bar de carretera que hay justo antes de llegar a Albacete.

Finalmente veo entrar a un tío chaparro vestido de blanco, el cual tras mirar a su alrededor, se dirige con decisión hacía la mesa donde me encuentro . Tras las presentaciones de rigor y pedirse un copazo, damos comienzo a la entrevista.

Sargento Palomeque ¿nos podría contar brevemente como fue la captura de los corsarios? ¿al alba con fuerte viento de levante? ¿quizás al atardecer y soplando una leve brisa meona?
Pues verá Vd, parece ser que el marinero Franklin José, un tío pequeñajo de Cochabamba pero con un par de cojones como melones de Villaconejos y al que llaman el Chuck Norris, se encontraba en la cubierta de proa haciendo la colada de su ropa interior cuando vio una chalupa con 12 ó 13 tíos apelotonados dentro que le llamó la atención. Tenga Vd. en cuenta que por aquí todo el mundo anda en barco de un lado para otro, así que no resulta nada fácil discernir quien es un pirata o un pescador de atunes.

¿Qué detalles fueron los que les delataron?
Como le iba diciendo el marinero Francklin les observó a través de los prismáticos y le dijo al Teniente de Guardia que uno de los fulanos de la embarcación era tuerto y llevaba un parche en el ojo, otro tenía una pata de palo y un tercero se tapaba la cabezota con un pañuelo de lunares además de llevar un loro en el hombro... ¡ah! y todos llevaban un sable entre los diente. Así que se formó zafarrancho de combate: antes de que se dieran cuenta les habíamos metido el antiaéreo de 30 mm delante de las narices y se cagaron patas abajo.

Dicho así parece fácil.
¿Fácil? oiga amigo, Vds. los civiles ven en la tele a unos negros escuchimizados con cara de muertos de hambre y camisetas del Barsa y se creen que son unas hippies, pero a estos tíos asilvestrados les importa una mierda todo y llevaban artillería suficiente para hundir el Titanic.

Bueno, y entonces empezaron los problemas jurídico-legales.
Efectivamente, el juez y el fiscal empezaron a darse patadas... en nuestros culos. Y el capitán jurando en arameo y elucubrando con la idea de encargarle a un primo que tiene al mando de un destructor, que surcara el Manzanares aguas arriba y dejara la Audiencia Nacional hecha un solar

¿No recibieron ninguna indicación por parte del Ministerio de Defensa?
El capitán nos contó que había recibido un SMS de la Ministra diciéndole que estaba a la espera de que la Cadena Ser o La Cuatro le hicieran un hueco para dar una rueda de prensa. Según me ha contado un cuñado oficinista que tengo en el Ministerio, lo que ocurría también era que la Señora Chacón estaba empeñada en ofrecer el comunicado en la cubierta de un portaaviones y rodeada de generales y almirantes. El problema es que los actuales uniformes son muy sosos y no dan bien en la televisión, así que estaban pendientes de que Zerolo diseñara unos nuevos. La idea es que se parezcan a los de las guerras napoleónicas, ya sabe, con muchos colorines, charreteras doradas, penachos de plumas y cosas así.

Háblenos ahora de las relaciones humanas establecidas entre tripulación y piratosos.
No quiero engañarle; faltó un pelo para que se produjera un motín. El primer problema fue el de la comida. Resulta que el cocinero se negó a preparar menús distintos para los negros y como estos no pueden comer haluffo, ¡hala! fuera el chorizo y la morcilla de las lentejas. Luego los tíos, aprovechándose de nuestro desconocimiento de las costumbres locales, empezaron a tomarnos el pelo. Uno decía que practicaba un islamismo rigorista que sólo le permite comer langostinos, otro decía que el Corán que se usa en su pueblo tiene una disposición adicional que exceptúa el jamón serrano de la prohibición cerduna y le obliga a tomarlo cinco veces al día... y así todos. Luego, como según el Sr. Juez estaban en libertad, no se les podía obligar a nada. Así que se pasaban el día tumbados en las hamacas de la cubierta de estribor, como un montón de jubilados del Inserso en un crucero, a la sombrita y tomando cerveza bien fresquita; soltando risitas, haciendo comentarios sarcàsticos y lanzando las cabezas chupadas de los langostinos mientras la marinería sudaba la gota gorda fregando y sacando brillo a...

¡Oiga!, un momento... ¿bebiendo cervezas? ¿El Islam no prohibe tomar alcohol?
Pues será el de la mierda de cerveza keniata que se está Vd. tomando... la Mahou se la tragaban como sí fuera agua. Como le iba diciendo la cosa se fue calentando hasta el día en que la radiotelegrafista Carmela y la subteniente Cañete (que, dicho sea con todos los respetos, no son Elsa Pataki precisamente) se pusieron a practicar sus habituales ejercicios físicos. Le aseguro que no se trataba de aerobic, ni danza del vientre, ni nada de eso, sino de levantar pesas, con dos cojones, y que ambas llevaban unos chandals de lo mas púdicos. Pero, claro, estos tíos la única carne que han visto en su vida son trozos de cordero en un plato acompañados de cuscus. Tendría que Vd. que verlos pegar brincos y aullar como coyotes a la luz de la luna. Tuvimos que recurrir a los gases lacrimógenos y las mangueras de agua a presión para hacerles volver a un estado semiracional. Se habló de pasarlos por la quilla.

Hablando de sexo... ¿hace un par de años no se armó un buen escándalo por el rodaje de una película pornográfica en el Marqués de la Ensenada? Si no recuerdo mal se llegó a colgarla en youtube y los responsables fueron expulsados del ejército.
Cierto. El guión cojeaba un poco, pero tenía unos encuadres magníficos y un travelling final que ponía los pelos de punta. Los de los espectadores, quiero decir. Por cierto, es una pena que el rodaje no se hubiera llevado acabo estos días atrás; ¿ha visto Vd alguna película de Nacho Vidal?

No, aunque he oído decir que tiene un enorme talento.
¿Talento?... pues tendría Vd. que ver a esos negros. A su lado, el Vidal ese... ¡un eunuco!

Interrumpimos en este momento la entrevista. Parece que el búfalo no estaba suficientemente macerado y ha vuelto a la vida en el interior de mis tripas. Corro raudo al fondo del local, a la derecha.

Mombasa, 17 de mayo de 2009

viernes, 15 de mayo de 2009

De Providencias y Autos

La Audiencia Nacional acaba de absolver a la mayoría de los acusados de integrar una célula islámica que,  supuestamente, había ayudado a huir a algunos de los autores del 11-M. Al parecer esto ha sido así, en gran medida,  por la declaración de nulidad de las intervenciones judiciales de los correos electrónicos de los acusados acordadas durante la investigación, dado que las mismas se autorizaron ¡pásmense queridos funcioneros de Instrucción! mediante una escuálida providencia y no mediante un auto razonado. ¡Joder con los Sres. Jueces Centrales de Instrucción!

Pues bien queridos lectores, tras una ardua labor de investigación, hemos conseguido obtener el original de dicha resolución y que seguidamente les ofrecemos en rigurosa primicia:

domingo, 10 de mayo de 2009

Publiciteando

Un profesor de un instituto de la californiana ciudad de San Diego llamado Rancho Bernardo (la High School, no el profesor), ha decidido incluir publicidad en las hojas de exámenes que entrega a sus alumnos y así compensar el recorte del presupuesto que tiene asignado para gastos de material, fotocopias, etc.

¡Eureka! ¿No podría hacerse algo similar en la Administración de Justicia? Imaginemos que en cada comunicación que remiten los distintos órganos judiciales a los particulares se incluyera un discreto mensaje publicitario ¿no permitirían los ingresos así generados financiar de una puñetera vez los planes de modernización?

Bueno, es obvio que esta idea puede provocar sarpullidos en algunos, ya saben, la publicidad simboliza de alguna manera la pérdida de la pureza, venderse al consumismo desenfrenado o carecer de autenticidad. Pero seamos realista. Uno puede pasarse cuatro horas como un becerro delante de la televisión y es bastante probable que lo único interesante que aparezca en la pantalla, aparte de la apasionante lucha de guionistas y programadores por no caer en las garras de la inteligencia, sean un par de anuncios inspirados directamente en poesía haiku japonesa, la filosofía tibetana o el cine expresionista alemán de entreguerras. Arte con mayúsculas, oiga. Además, mucho "The times they are a-changin´"... para acabar sirviendo de sintonía a un anuncio de coches (¿o era de lavadoras?). ¡Fuera tabúes!

Por otro lado ¿alguien ha dicho que la publicidad está ausente de las Administraciones Públicas?. Fíjense en el Gobierno. ¿Qué sector ha sido el más beneficiado por el "plan E"? Pues los fabricantes e instaladores de vallas publicitarias sin duda. Por no hablar de los ejecutivos autonómicos, que tienen barra libre en este aspecto.

Incluso estaríamos en condiciones de ofrecer a los anunciantes un alto grado de eficacia publicitera, eligiendo para cada producto a los sectores sociales potencialmente interesados. Así la publicidad del "Taller de Chapa y Pintura Don Abollón" se insertaría en las comunicaciones dirigidas exclusivamente a perjudicados en accidente de tráfico, actos vandálicos en los vehículos aparcados junto a los bares tras un transcendental partido de fútbol y cosas así. ¿A los solicitantes de expedientes de matrimonio?, pues las ofertas de empresas dedicadas a organizar esos eventos en los que ellas se colocan graciosos sombreritos en forma de colorido falo (con su escroto y todo) y un tío macizo se dejan tocar el culo o, en el caso de ellos, una señorita de buen ver se despelota artísticamente, al tiempo que todo el mundo se pone cocido. En lo que se refiere a los separados y divorciados, seguro que las empresas de contactos personales y agencias matrimoniales estarían sumamente interesadas en hacerles llegar sus propuestas (el hombre es el único animal, junto con alguna especie de mandril, que tropieza con la misma piedra). Y así todo.

Superados los recelos iniciales incluso se podrían amenizar las largas esperas ante las salas de vistas, organizando reuniones tupperwear o ventas de multipropiedadad. Las empresas dedicadas a estas actividades tendrían la ventaja de ahorrarse los regalos (aunque suelen ser unas auténticas mierdas, no dejan de suponer un gasto) que a modo de zanahoria ofrecen para atraer a los incautos; además los clientes en este caso no podrían escaparse por las ventanas ¡están citados por la Autoridad judicial!

domingo, 3 de mayo de 2009

Pompis (politicamente incorrecto)

Ni Bailén ni Los Arapiles ni gaitas... la subida de la escalinata del palacio de la Zarzuela sí que ha sido una batalla franco-española como Dios manda. Y para que vamos a engañarnos, nos podemos distraer con escaramuzas de Varela contra Dior, los peinados o la longitud de los tacones, pero aquí lo definitivo han sido las retaguardías ascendiendo en singular sincronía.

En esta redacción tras analizar en profundidad las magnitudes en juego, ya sea el volumen, posición, arco de circunferencia descrito en el bamboleo inherente a la acción de ascenso, ángulo respecto a la columna vertebral y cosas así, otorgamos un salomónico empate. 

Por otro lado ¿alguien nos puede decir quien era ese señor bajito de aspecto mesetario que acompañaba a todas partes a la Sra. Presidenta de la República Francesa?  Haber sí resulta que  al final los Ozores, Landas, Vázquez, Pajares, Estesos y demás insignes autores de cierto cine setentero patrio eran unos visionarios y tenían razón: Qué a las señoras estupendas, sobre todo sí son extranjeras, lo que les motiva son los machotes tribales y peludos. 

jueves, 23 de abril de 2009

DÍA DEL LIBRO



Puede que no haya visto  atacar naves en llamas más allá de Orión, ni brillar rayos C en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser... pero yo he visto cosas cosas que vosotros no creeriais...


He visto arder Maracaibo desde el puente del galeón de el Corsario Negro y correr las cuádrigas en el Coliseo Romano. He viajado desde las profundidades del mar hasta las altas cimas de los Andes, desde el corazón de las tinieblas hasta el planeta Trantor...

He recorrido los bajos fondos de Los Ángeles con el Agente de la Continental y la Ruta 66 con unos poetas borrachos. He oído relinchare los caballos de la Brigada Ligera antes de su última carga y el tronar de los cañones en Waterloo...

He merendado tarta de jengibre con un niño gordo disfrazado, trepado a los árboles con Guillermo, el rey de los Proscritos, y distrutado de dos años de vacaciones en una isla perdida...

... y todos esos momentos no se perderán. Están en los LIBROS. 

(A Papá y Mamá. Puede que al final en casa no hubiera Scalextric, pero libros... ¡¡ESTABAN TODOS!!)

domingo, 19 de abril de 2009

Hacienda o el repelente niño Vicente.

No es de persona bien nacida alegrarse de las desgracias ajenas, pero tengo que admitir avergonzado que la metedura de pata de los compinches Agencieros Tributariales en la elaboración de los borradores de las declaraciones de esta campaña me ha provocado, como diría Zerolo, orgasmos de satisfacción.

Todo tiene su explicación. Verán, durante la más tierna infancia ¿quién no ha sufrido la existencia de un vecinito o condiscípulo compendio de todas las virtudes? Y claro, este repelente niño Vicente era utilizado con asiduidad por tu progenitora para echarte en cara tus propias faltas. "Fíjate en Vicentito, en vez de marcharse después de merendar a dar balonazos al descampado o descalabrar gatos a pedradas, se queda en casa estudiando álgebra"... " y cuando acompaña a su mamá a visitar a alguna persona anciana se queda sentadito muy formal en una silla y sin balancear las piernas, no como tú que eres un rabo de lagartija"... "¡Ay!, qué rodillas de roña ¿qué has estado haciendo?, aprende de Vicentito, lo requetelimpio que va siempre" !Odio a Vicentito!

Uno puede suponer que la llegada de la adolescencia traería consigo una tregua en tal monserga. Pero no. Es probable incluso  que Vicentito haya desaparecido de tu vida pero, fruto de algún misterioso fenómeno, se habrá reencarnado o metamorfoseado en Arturito. Es decir, una nueva remesa de proyectiles para el fuego artillero materno. Ahora se ensalzarán esos horribles pantalones de pinzas que suele lucir el mameluco "tan planchaditos" y sus inmaculados polos, en desigual comparación con tus apolillados vaqueros (esos que tienes que esconder en casa de un vecino enrollado para que no te los tire mamá a la basura y con los que te has visto obligado a iniciarte en el arte de la costura) y tus amadas camisetas que un día fueron blancas. "¿Has visto que Arturito se ha echado una novia formal? Igualito que tú, con esas pelanduscas con las que andas" "Pero si esa tía es un loro, mamá" ¡Odio a Arturito!

Pasarán los años y nuevos Vicentitos y Arturitos aparecerán en tu vida. Ahora tu madre cuenta con un poderoso aliado: tu mujer. Así el catálogo de su bondades ajenas se amplia a nuevos horizontes: "Es capaz de dialogar con los hijos" "no se olvida de un aniversario" "cocina todos los fines de semana" "viste con madura elegancia" "mantiene el césped impoluto"... ¡Odio a esos don perfectos!



Uno pensaba que en la vida funcionarial, al menos, se estaría a salvo de esa plaga. Pues resulta que no. Que si "qué maravilla cómo funciona Hacienda"... que si "igualito que los Juzgados" que si "qué eficiencia tributaria"... Y cuando uno visita una delegación de la Agencia Tributaria le parece que allí huele mejor y, acostumbrado al gallinero de los Juzgados, se extraña al ver a los contribuyentes permanecer tranquilos y silenciosos como si asistieran a una misa de difuntos, esperando su turno. No sé si es obsesión pero... ¿la música que flota en el aire no es una suite de Bach? y ¿no parece que los funcionarios varones hayan hecho un pacto con el diablo para no sufrir alopecia? ¿ellas no lucen un cabello más sedoso de lo normal y aterciopeladas pantorrillas? Pero... ¿dónde están los polvorientos expedientes, los ordenadores antidiluvianos, las montañas de amarillentos papeles?

Al final, tantos años de padecimientos tienen por fin su recompensa. Exultante y vengativo grito los versos de Bob Dylan al viento

Había una época en la que vestías tan elegante
Arrojabas una moneda de diez centavos a los vagabundos
La gente gritaba, decía "ten cuidado muñeca, de la vas a pegar"
Ahora no hablas tan alto
Ahora no pareces tan orgullosa
Qué tal sienta estar sin hogar
Como una completa desconocida
Como un canto rodado?
¡¡MORDED EL POLVO, MALDITOS!!

P.D. Acabo de recibir un correo de un viejo amigo de la infancia participandome una mala noticia. Han tenido que recoger los sesos de Vicentito con una cuchara sopera de las paredes de su cuarto de baño. Parece ser que tuvo la ocurriencia de meterse el cañón de un Magnun 44 en la boca y disparar. Dicen los vecinos que, tras abandonarle su mujer, arruinarse y estar apunto de entrar en la cárcel por desfalco, andaba un poco mohino.

Definitivamente ¡Dios existe!

miércoles, 15 de abril de 2009

HISTORIAS DEL FUNCIONARIADO CONTADAS POR SUS PROTAGONISTAS. Capítulo III: Directorium Inquisitoris


¡Ñiiiiic!... ¡chas!... ¡choff! Al inconfundible ruido de ligamentos y huesos al troncharse, le siguió una lluvia de sangre, tuétano y redaños que se esparcieron hasta una buena distancia. Afortunadamente soy perro viejo en estas empresas, así que previsoramente me había colocado con mis bártulos en una prudente lejanía.

Aún recuerdo cuando tuve que asistir a mi primer interrogatorio. ¿No se suponía que había que transcribir todo lo que dijera el penado? luego... ¿no había que colocarse bien cerquita para poder oír los  susurros que pudiera mascullar antes de desmayarse o sus últimas palabras de arrepentimiento, dichas entre estertores, justo antes de reunirse con Lutero en el infierno?

Me enternezco al evocar mi pristina y nerviosa entrada en la mazmorra luciendo un nuevo jubón de seda negra, birrete y gola recién planchada; colocando la mesa y la banqueta a escasa media vara de la soga donde se balanceaba boca abajo un mustio reo; ordenando pulcramente sobre aquella el candil, plumas, tintero, cuchilla, sellos, talco y pergaminos y sentado muy tieso y circunspecto a esperar que  alguaciles, verdugo y clérigos dieran por terminada la partida de julepe y decidieran comenzar la vista ¡En mala hora me arrimé en demasia! Al terminar la sesión estaba en el mismo estado que la actriz Sissy Speck en la película Carrie, tras tirarle Jhon Travolta encima el contenido de un odre lleno de sangre coagulada de cerdo. ¡Vive Dios! nunca hubiera imaginado que el Supremo Hacedor dotara a las criaturas corpóreas con tal panoplia de pegajosos humores.

Así pues, en este caso ni un pequeño pingajo de las entrañas de aquel desgraciado me alcanzó y contemple con fría mirada burocrática aquella trapisonda. ¡Si es que se veía venir! Resulta que el verdugo titular convalecía enfermo de garrotillo y la Secretaría del Corregidor resolvió remitir un interino que, para variar, no tenía ni idea de aquel negocio. De hecho su último ocupación había sido en un corralón de alfarería y, claro, no es lo mismo apañar un botijo o una tinaja que arrancarle con presteza las uñas a un hereje o estirarle hasta dejarle tal que pívot de baloncesto. No es de extrañar que al zagalón se le viera con más nervios que un filete de burra vieja.

Además, nadie molestose en instruirle que en la fase sumarial de lo que se trata es de hacerle pupita al procesado para que admita que es pecador y se arrepienta o, ya puestos, que recite el Cantar de los Cantares; pero todo ello sin llevarse por delante pie entero y cuarto del tobillo, que se disgregue el sujeto en tres pedazos o se le desprenda inopinadamente la espina dorsal. Si pasa esto, suele ocurrir que al pellejudo le de por morirse in continente y eso, lo del óbito, ha de quedar para el momento procesal oportuno.

No ha de extrañar, pues, que el Inquisidor pusierase hecho un Minotauro y menos mal que entre el licenciado Carrabús, Fray Bartolo, el cirujano-barbero de servicio y un servidor le pudiéramos sujetar, evitando así que introdujérale al bisoño verdugón un fierro candente por sálvese sea la parte.

¿Cómo iba a suponer el neófito torturador que a una criatura que se le ha hecho englutir 15 azumbres de agua con ayuda de un embudo, no se le debe alzar en la garrucha a más de tres varas de altura y dejarle caer de sopetón? Sobretodo si, a mayor abundamiento, lleva dos sacos de 5 arrobas de garbanzos atados a los pies; Que se puede reventar tal que una pompa de jabón. Sí, ya lo sé, lo especifica las ordenanzas, pero más le valdría al magistrado ir a cantarle las cuarenta al Corregidor y no pagarla con el novicio. Con el fin de evitar enojosa encuesta y fatigosos trámites levanté acta exponiendo que, en un descuido, el cismático suicidose golpeando la testuz contra un muro maestro.

Tras aquel desastre, que podría competir en nuestro ánimo con el de la Armada Invencible, marcháronse todos a un afamado ventorro que había a un par de cuadras de distancia, excepto el ex-botijero y un servidor, dejándome comisionado el Pesquisidor para que aleccionara a aquel en los rudimentos del negocio justiciero. Y a ello me dispuse, pese a no ser de mi incumbencia tal menester, sino de aquellos mismo que disponiánse a homenajear sus orondas panzas con el excelso jumilla que servían en la fonda. Vean vuestras mercedes que en esto, los tiempos no han mudado en exceso.

Más no había mucho que enseñar. Lo de la "escasez de medios personales y materiales" era ya de general aplicación en la justicia de la Monarquía Hispánica. Olvídense pues de sofisticadas mazmorras de muros móviles, misteriosos pozos con colosales péndulos afilados, complicados ingenios llenos de palancas y engranajes, sarcófagos de feminoides formas con aceradas púas y demás parafernalía. Aquello no pasaba de ser un mugriento corral atestado de viejos trastos que apestaba a vaca, gallinas y excrementos de rata, no muy diferente de los archivos de piezas de convicción de cualquier sede judicial de los presentes tiempos.

Respecto a los aperos propios del oficio, a los ya citados embudos y garrucha, sumemosles unas buenas sogas de esparto murciano, varios tipos de tenazas, un brasero y poco más. Habría que añadir la última adquisición, empeño modernizador personal del hasta hacía poco Supremo Inquisidor Mosén Bermejo. Trátase de un par de cabras, no más. Su utilidad consistía en maniatar al apóstata y untarle las plantas de los pies con grasa o sal, la cual era lamida por aquellas bestezuelas; siendo su lengua lo más parecido a una lija del siete, era algo digno de ver con que limpieza desollaban las susodichas extremidades. Se aconsejaba su uso también para las nalgas.

De mala gana comencé el pupilaje, y a tal fin, puse a disposición del frustrado torturador un manoseado y desencuadernado ejemplar del Directorium Inquisitoris para que se fuera familiarizando con el procedimiento. Quedome claro ipso facto que de latines no andaba muy ducho, puesto que tras observar durante un rato el ajado volumen con cara de becerro y la quijada inferior inclinada hacía abajo, pareció al fin encontrar el objeto y aplicación de aquellos pliegos; así, dándome las gracias, me lo retornó manifestando que ya había aliviado el vientre tras el desayuno.

Visto aquello, decidí dejar de lado la cuestión teórica y me dispuse a rebuscar entre montañas de mohosos cachivaches algún resto humano de cierta entidad u osamenta, propicios para realizar ejercicios prácticos. Quiso la fortuna que un cerdo de sonrosada corteza, regular tamaño y bizarros andares, confundiera su camino y entrara con aire despistado en la covachuela, decidiendo al punto utilizarlo para tales pericias. Le atamos las patas delanteras hacía atrás (lo que costó lo suyo, no crean), pasando la soga por la garrucha y le colgamos unos sacos con alubias a los perniles. Le elevé y le dejé caer cuatro o cinco veces, hasta que le quedó clara la técnica a mí discípulo. Seguidamente practicamos al uso de las tenazas y los tizones, en las que demostró tener una habilidad innata, por lo que pasamos prestamente al manejo del embudo. En este caso no pasó del aprobado raspado. Y así continuamos un buen rato.

Anunciaron El Ángelus las campanas de San Cucufato y redoblaron tras ellas mis tripas; presto propuse al educando que, en justo pago a mis paternales desvelos, desempolvara la faltriquera y se abonara magna frasca de tintorro amén de unas piezas de cecina, en el figón de la plazuela de las malas bestias. Sin más demora encaminamos nuestros fatigados pellejos a tan placentero destino.

¿Y cúal fue el sino del marrano? se preguntarán sus excelencias. Antes de nada, les diré en mi descargo que no hay en esta chancillería más raudo escribiente y más docto escribano conocedor de legajos, protocolos,  codicilios, memoriales, expedientes, cedularios, archivos y registros, pero con humildad cristiana he de reconocer que mi sapiencia del  sutil arte de sonsacar a los herejes es sólo fruto de una despreocupada observación. En suma, a la cerduna criatura hubo que recogerla con pinzas. ¡Ni para aviar morcillas valía!

Pero permitanme vuestras ilustrísimas que, antes de calarme el chapeo, mirar al soslayo y perderme por la abulense calle del cucadero, les brinde unos versos de un compadre llamado Juan de la Enzina, quizás apropiados para estos tiempos de crisis, muy dignos de ser leídos...  y oídos.




Todos los bienes del mundo
pasan presto y su memoria,
salvo la fama y la gloria.

El tiempo lleva los unos,
a otros fortuna y suerte,
y al cabo viene la muerte,
que no nos dexa ningunos.
Todos son bienes fortunos
y de muy poca memoria,
salvo la fama y la gloria.

La fama bive segura.
aunque se muera su dueño;
los otros bienes son sueño
y una cierta sepoltura.
La mejor y más ventura
pasa presto y su memoria,
salvo la fama y la gloria.

Procuremos buena fama,
que jamás nunca se pierde,
árbol que siempre está verde
y con el fruto en la rama.
Todo bien que bien se llama
pasa presto y su memoria,
salvo la fama y la gloria.



viernes, 10 de abril de 2009

La Gran Evasión.


¿ALO...?

Oíga... buenas tardes,  por favor, ¿podría ponerse el Sr. Astrit Bushi?
Mirëdita, ¿quien preguntarrr por él?

Verá, le llamamos de la gaceta Justicia News... de España, 
¡Oh! Spagnola  justicia... Astrit decir que ser cosa coñuda. Esperrrar una momento... ¡ASTRIT, CABRONAZEN, AL TELÉFONA! Quierrren hacerte interviu de periódica.
(....)
...Astrit al aparata, dígame.

Gracias Sr. Bushi por atendernos. Lo primero que queremos preguntarle es si es cierto que ya se encuentra Vd. fuera del país. Algunas fuentes le sitúan en Italia.
¡Y que cojona se me ha perdido a mí en la Italia!...

¡Hombre!, será Vd. consciente del revuelo que se ha montado con su ... ¡ejem!, digamos que poco ortodoxa puesta en libertad  y que la policía en pleno debe estar movilizada para echarle el guante.
¿Poca ortodoxo?, ¡eh brother!, yo salir  de  Juzgadas de Al-Acobendas con una papela que poner “queda en libertad”, así que no sé de qué  me está hablando. Además, ¿para qué esconderme? A españoles pasarles con  eslavos y balcánicos lo mismo que con los chinos. Todos parecerles iguales.

¿Podría decirnos qué sintió Vd cuando los agentes le quitaron las esposas y le dejaron libre?
Para qué  voy a engañarle, primero pensar que quitarme grilletes para poder ir a aliviar vientre; ser cosa mucho dificultosa asearse luego el ojete con esposos puestas. Ma luego que me dejaron solateras, quedarme más tieso que la momia de Enver Hotxa, a quien Stalin tenga en su gloria. Después recordé que en Semana Santa es costumbre liberar algún preso y me dije “Astrit, Jesús te ha hecho libre” De hecho, a punto estuve de salir corriendo detrás de los maderos y decirles que no me podían dejar allí tirado como una perra; que tenían que llevarme al talego para recoger el mio petate  o, por lo menos, darme pasta para taxi. Sin embargo  mi instinto de supervivencia me decía que, efectivamente, lo apropiado era salir corriendo... pero en dirección contraria a los guindillas. Hice caso a mi instinta. ¿Cree Vd que sí llamó a Sr. Directorr de prisión me mandarían mis cosas? Yo pago los portes. Sobretodo me gustaría recuperar chupa de cuero que regalarme antigua novia Nastasia. ¡Ah Nastasia! (suspiros), ¡vaya tía!... muy guapa... muy  limpia... ¡muy puta! 

Volviendo a la polémica de su puesta libertad y, siendo Vd. en un experto conocedor de los sistemas judiciales de varios países, ¿cree Vd. justificado el revuelo que se ha montado? ¿le parecen adecuadas las acusaciones de chapuza generalizada en la Justicia española?
¿Chapuza ser cosa mala?

Pues... sí
¡Ah! Yo pensar que ser rasgo distintivo de carácter española del que estar orgullosos, como los toros o la sangría. ¿cuando hace que no necesita llamar a electricista o albañila para reparación? Hace tres días atorarme los niños el retrete con una lechuga y tener que llamar fontanero y... amigo, tendría que ver tu el arreglo que  me ha hecho. Eso  sí que ser un crimen.

Háblenos de sus planes de futuro
Creo que voy a cambiar mis métodos de trabaja. Con crisis se abren nuevas perspectivas. Fíjese en la periferia de los pueblos y ciudades: donde antes crecían los cardos ahora hay interminables hileras de adosados y chaleses llenos de cocinas, calderas, radiadores, interruptores, grifos, inodoros, lavabos... ¿y cuantos de ellos habitados? Un par, quizás. No le voy a negar que así es más aburrida que entrar en  vivienda y machacarle la cabeza al propietario, pero creo que me estoy aburguesando. Si me lo permite le diré que es, en cierto modo, como hacerse funcionaria. Y por supuesto ir a firmar comparecencia apud-acta el día quince a Juzgado de Guardia, como dice Sr. Juez de Alcobendas en auto-papela.

¡No me joda!
Pues claro, no vaya a ser que me pongan en busca y captura. Además, yo convencida que firmar y largarme tan tranquilo.

Pues seguro. 

Imagen de Bushi obtenida por una cámara de
seguridad, justo antes de abandonar los Juzgados. 
Si reconoce esas nalgas en algún sitió, avise a la policia

lunes, 6 de abril de 2009

BERZOTAS DEL DÍA: Hoy, D. Mariano Rajoy.


Tras pasarse varios días evitando contestar a los gacetilleros que le preguntaban por los tejemanejes de altos cargos del PP con la panda de Correa, finalmente el Sr. Rajoy se pronunció sobre el asunto soltando una berenjena del tamaño de un sombrero mejicano: “...nadie podrá probar que Bárcenas y Galeote no son inocentes” ¡Hum...! ¿dos negaciones en una misma oración? la cosa apesta. Con independencia de las responsabilidades penales de estos individuos (caso de haberlas) o si hay o no financiación del partido (que parece que no), lo evidente es que son un par de golfos chupópteros y que no pueden seguir ocupando cargos de responsabilidad. Lo de la presunción de inocencia está muy bien para los procesos penales pero aquí se trata de otra cosa. Ya saben, la virtud de la  mujer del César.

Ahora, de lo que se va conociendo del asunto, nos ha quedado un par de cosas claras: Que el Correa ese lo que tenía en realidad era una red de compraventa de vehículos y lo molón entre los nuevos ricos es pagar a tocateja. Sí señor, lo cool es llevar un buen fajo de billetes manoseados y sujetos con una goma elástica en el bolsillo,  nada de tarjetas de crédito, transferencias y otras ordinarieces semejantes.


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