martes, 28 de octubre de 2008

PENSIONAZO: P.S.C.

El famoso PENSIONAZO nos ha traido a la memoria una anécdota sobre las antiguas Tasas Judiciales que relata la Magistrado Manuela Carmena en uno de sus libros (Crónica de un desorden: Notas Para Reinventar La Justicia. Alianza Actualidad. Libro, por cierto, que presté hace años y sí te he visto no me acuerto). Cuenta que habiendo tomado posesión, a principios de la década de los años ochenta, en uno de los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, observó que en las liquidaciones de las ya desaparecidas Tasas Judiciales, aparecía con asiduidad un concepto identificado con las siglas P.S.C. y al que correspondía siempre una modestísima cantidad. Hay que aclarar que en las dichosas tasas se incluían un buen montón de conceptos, los cuales se habían ido incorporando con el transcurso de los años. Debido a ello, la mayoría se identificaban por medio de siglas, abreviaturas o mención a los artículos de las normas legales que los creaban. Aquello era como intentar descifrar un jeroglífico y el conocimiento del significado de los diferentes apartados se había perdido en la noche de los tiempos.

Intrigada, nuestra Juez protagonista decidió finalmente preguntar a un Oficial veterano, de aquellos que manejaban los vetustos juzgados como auténticos Emperadores Mogoles, a que se refería el dichoso P.S.C. Tranquilamente, con mas conchas que un galápago y sin cortarse un pelo, le respondió: “Pues mire Vd., Señoria, P.S.C. significa POR SI CUELA”.

Y esto mismo es lo que debe haber pensado el Sr. Solbes sobre el PENSIONAZO. Total, ¿convocar el Pacto de Toledo? ¿negociación?... ¡Uff!, que pereza. Mejor el recorte pensionero se camufla entre la hojarasca presupuestaria… ¡¡POR SI CUELA!!

lunes, 27 de octubre de 2008

CRONICÓN DEL PENSIONAZO

Por el Licenciado Cristoval de Villarroel, del Consejo de su Magestad, escribano y súcubo.

¡Expolio! ¡saqueo! ¡pillaje! ¡latrocinio!... ¡tóquense las campanas a arrebato!, ¡préndanse las hogueras de las atalayas!... ¡rapiña! ¡estafa! ¡escamoteo!... escuchen los escribanos, amanuenses y alguaciles de las covachuelas judicieras, las graves nuevas que aquí les traigo. No se trata en aquesta ocasión de naos de las Indias apresadas por corsarios de la Pérfida Albión, ni calvinistas flamencos armando follón, ni siquiera incursiones de piratas berberiscos en costas levantinas. Se anuncia en esta ocasión turbios manejos del Tesorero Real licenciado Solbes para dar un mordisco a las magras pensiones de aquellos funcioneros que, con menos de 20 años en las covachuelas, vieranse obligados por enfermedad o aciago destino a ingresar en las filas del gremio de las Clases Pasivas. Y no es corto el tajo, no señor. Dicen que un 20 % de los caudales se quiere incautar el insigne atracador y sí a otras labores el pasivo desea su tiempo ocupar, otro 25% de propina tiene que soltar.

¡Que perfidia!... ¡que mamón! Y el Ilustre Abuelo Cebolleta ni siquiera tiene la hidalguía de decirlo en bando público y con redoble de tambores para que nadie a engaño se pueda llamar. ¡Quia!, allí, en secreto, bien escondidito entre los cientos de legajos, capítulos, balances, cuenta, y sudokus de esos Presupuestos Generales del Estado que más bien parecen las Cuentas del Gran Capitán. En las disposiciones adicionales…¡bien al final!, en suposición maniquea que ni Dios las leerá ha ubicado la trapisonda.

Aun resuenan en nuestros oidos las lindezas dichas por el valido real José Luis de Zetape, la criatura menerre, el calzorras, el campeón de la ampliación de derechos: ¡Ni un recorte! ¡Decretazos, como hizo el del bigote, nunca más! ¡Transparencia! ¡Negociación!...

¿Qué están las arcas vacías? ¿Qué hay que salvar a los Fugger o a Maese Botín? Pues ¿por que no empiezan por las pensiones de los Señores Diputados de las Cortes?. Si ya lo se, esto es pura demagogia , pero ¿no es cierto que con 8 años de bancada les queda una vitalicia pensión y de las gordas, incluido carruaje y postillón? Y nos dice la sesera que parecida o análoga situación tendrán las Ilustrísimas que ocupan similar posición en las Asambleas Provincianas y Alcaldías de Casa y Corte. Un buen solomillo de ahí se podrá sacar. Sumemoslé a esos doblones, los que se pueden ahorrar si recortan cortesanos de libre designación y esa pléyade de asesores, saltibamquis, bufones, lameculos, tragasables, Altos Cargos y otras criaturas que pueblan los despachos. (630 asesores se rumorea que tiene el Gran Zp… ¡Vive Dios! que no debe haber ciencia y disciplina humana o Divina que quede fuera del potencial asesoramiento, ya sea el arte etrusco o la forma más apropiada de peinarse las cejas)

Y aunque pueda parecer que a quien más afecta este ataque bandolero por las nalgas es a Migueletes, Guardias de Corps y miembros de la Santa Hermandad, ya saben queridos covachueleros lo que dice el refrán: "cuando las barbas de tu vecino veas…" ¿Qué estas hecho una pera? ¿Qué como un mulo estás? Pues el destino es traicionero y cualquier día, no más, te puede ¡Zas! caer un archivador en el melón o agarrar una intolerancia supina al covachueleo y ¡hala! directo a la pasiva cesantía.

viernes, 24 de octubre de 2008

MAMPORROS JUDICIALES




Hemos asistido los covachuelistas judiciales desde un lugar privilegiado al intenso intercambio artillero entre la coalición Secretariado-Magistratura y el Ministerio: obuses de todos los calibres surcando el aire sobre nuestras cabezas y, como en las películas sobre la Segunda Guerra Mundial o la del Vietnam, llevando impresos expresivos mensajes para el enemigo. Aunque en este caso no se trata de imágenes de sugerentes Pin-Up ligeritas de ropa o frases del tipo «jòdete charly», por el contrario se pudo observar misiles del tipo Bermejo Dimisión, respondido por unos pepinos del calibre 38 alusivos al corporativismo, lo que provocó a su vez una rápida respuesta en forma de bombas V-2 sobre intolerables presiones al CGPJ, por no hablar de la bomba de fragmentación nadie es intocable.

Sin entrar en los aspectos más políticos de la controversia, en lo que ambos contendientes parecen estar de acuerdo es en el estado comatoso de la Administración de Justicia, o al menos, en parte de ella. Incluso parecen coincidir en la solución, es decir, cambiar la estructura decimonónica de la organización judicial.

Y si todo esto ya se planteó hace un montón de años, e incluso se llegó a un pacto para llevarlo a cabo, ¿alguien nos puede explicar la razón que D. Mariano y su inmediato antecesor no hayan hecho nada al respecto durante los últimos cinco años? Relaciones de puestos de trabajo, modificaciones en las leyes procesales, acondicionamiento de las dependencias, coordinación con las CCAA… ¿Se ha hecho algo? ¿o es que lo llevan en secreto en el Ministerio para darnos una sorpresita?

Ya puede el Sr. Ministro seguir anunciando a bombo y platillo fabulooooosos Minervas que pegan un bocinazo cuando se termina un plazo o alucinantes Lexneses que propiciarán que el único papel presente en los Juzgados sea el higiénico, que mientras los Juzgados no dejen de ser compartimentos estancos, todo esto no dejan de ser meros parches. En suma, ¿de que vale que me proporcionen un Porsche, si luego tengo que conducirlo por un camino de cabras?

jueves, 16 de octubre de 2008

COTILLEOS TECNOLÓGICOS.

















Días atrás la rutina del trabajo en diversos Juzgados de los de esta capital, se vio interrumpida por la llegada de un repartidor de una empresa de mensajería que depositó unas enormes cajas. Se arremolinaron, como niños alrededor de una tarta de cumpleaños, los funcioneros preguntándose que contendría aquel misterioso envoltorio: ¿un botijo para cada sección?... ¿la discografía completa y autobiografía del Ministro ye-ye?... ¿un minibar?... “es una impresora”, comentó alguien con displicencia, lo que provocó que todo el mundo perdiera el interés.


Pero uno de nuestros redactores, fiel seguidor del periodismo de investigación, observó con detenimiento el cajón. “Que impresora ni que leches, es un pedazo de ESCANER más grande que mi nevera no-frost” (en este uso de la hipérbole se dejó notar la influencia en el Juzgado de una compañera andaluza, recientemente incorporada).

Esto provocó un animado debate: “¿y quien se va a ocupar del escaneo?”, “¿Dice algo el reglamento al respecto?”, “¿Alguien me puede explicar que coño es un escáner?"... "¿y para que sirve?”...

LEXNET, ¡la divinidad que devora a sus propios hijos! ¡el quinto jinete del Apocalipsis!, se cierne sobre nuestras cabezas.

lunes, 13 de octubre de 2008

Crónicas del Salvaje Oeste/ De Langostas y crisis

CRÓNICAS DEL SALVAJE OESTE
Que nuestro general Custer-Bermejo es un superviviente nato, es indudable. ¿Alguien daba dos centavos por él tras la huelga de los indios funcioneros? Pues ahí lo tenemos nuevamente cabalgando a través de las verdes praderas con el sable desenvainado; pidiendo sangre (formando coro con la gran cazadora de búfalos Vice De la Vega) al Consejo Tribal como un energúmeno y, cual Salomé bailona, exhibiendo atada a su silla de montar la cabeza de una Secretaria Judicial. Y todo para intentar escurrir nuevamente el bulto, difuminando su responsabilidad en el actual marasmo y ocultar su nefasta gestión al frente del Bureau of Indian Affaires.


Los salvajes funcioneros ya intentaron que el pánfilo de ZP le diera puerta, pero no hubo manera. Veremos qué pasa ahora que en los profundos valles vuelven a resonar los tambores ceremoniales de guerra y en las altas colinas se vislumbran innumerables señales de humo que llaman a la rebelión.

Si en su anterior campaña de exterminio el General no logró vencer a la tribu de los funcioneros, pese a contar con la ayuda en el último momento de un par de chamanes sindicaleros renegados, al menos consiguió mantener la confianza del gran Jefe Blanco. De forma inesperada, eso sí, pero está claro que a él no le han puesto al mando del Séptimo de Caballería y nombrado jefazo de facto del Far West Judicial para arreglar desconchones y repartir estampitas. Un guerrero tan sectario y prepotente está para repartir estopa y descabezar a todos los grupos indígenas, colocando en su lugar a gente sumisa y obediente a los dictados del hombre blanco.

En esta ocasión, una gran coalición de naciones indias, liderados por los poderosos clanes de los puñetas y los doyfe, exhiben sus togas de guerra y se aprestan a cortar cabelleras. Incluso los puñetas JPD, normalmente satisfechos con el agua de fuego y abalorios que les proporciona el Gran Jefe Broncas Apoltronado (nombre con el que designan al General) han emitido un duro comunicado pidiendo su despellejamiento ritual.

Que los doyfe se encontraban molestos por diversos asuntos con el Jefe de los Cuchillos Largos, no es ningún secreto. Pero la última incursión de castigo contra uno de sus poblados situado en las orillas del rio Pecos (también conocido por Guadalquivir), parece que ha acabado con su paciencia, Y así, han convocado a todos sus guerreros a una sentada de traseros durante tres horas, el próximo día 21. Por cierto que la horda funcionera de la reserva hispalense, normalmente enfrentados a aquellos por algunos asuntos de pieles de castores, están planeando fumar la pipa de la paz y unirse a la culonada ritual.

Respecto a los puñetas, sin duda la más poderosa e influyente de las etnias judicieras, hartos sin duda de las bravatas cuarteleras del General y el empeño de este en castigar ejemplarmente a uno se sus miembros llamado Mapache Arrojado (les pide, en esencia, que sea enterrado hasta el cuello en la arena, a ser posible junto a un hormiguero, y con la cabeza bien untada en miel), han decidido convocar juntas tribales de jueces ese mismo día. (¡Qué astutos!, así pueden adherirse a la danza de la lluvia, pero sin convocarla oficialmente, ya que hay dudas de sí en los tratados se contempla tal posibilidad)

¿Estamos ante el principio del fin? ¿Le habrá llegado por fin al prepotente Custer-Bermejo su Little Big Horn? ¿Le veremos rodeado de cadáveres y sujetando la bandera sectaria, mientras el gran jefe indio Magistrado Loco le arranca lentamente la cabellera?...

Seguiremos informando.



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DE LANGOSTAS Y CRISIS



Ha causado alarma en sectores ecologistas el Decreto aprobado por el Gobierno para inyectar 30.000 (o 50.000 o 100.000) millones de Euros en el Sector Bancario. Y esto es asi, por las graves consecuencias que tal aportación dineraria puede tener para la, ya difícil, supervivencia de determinadas especies muy apreciadas en restaurantes de lujo.

Y es comprensible la inquietud. Si en los hábitats políticos y económicos, los individuos situados en la cúspide de la pirámide alimenticia no se cortaban un pelo a la hora de depredar los escasos recursos disponibles, utilizando para ello sus afiladas tarjetas de crédito institucionales o mediante la técnica de la emboscada en restaurantes y puticlubs de alto standing, supuestos asesores, gastos de representación y demás comportamientos instintivos ¿Qué no harán ahora que a sus finos olfatos de carnívoros les llega el suculento olor de BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS?

Sabemos que es delicado poner en solfa alguna de las ocurrencias de ese Dios sobre la Tierra que es ZP y sus iluminados discípulos, pero nos arriesgaremos a ser inmediatamente estigmatizados como unos cavernícolas fascistoides o ser unos inmundos lacayos al servicio del PP.

Dado que nuestros conocimientos sobre economía global, flujos bancarios y demás disciplinas del tiburoneo financiero, no va más allá de una cierta habilidad en separar la pelusilla de las monedas que llevamos en el bolsillo, no ponemos en duda la necesidad e idoneidad de las medidas adoptadas. Pero resulta llamativo que los mismos que durante meses han negado por activa o por pasiva la existencia de una crisis y observaban con delectación sus esferoidales ombligos, se conviertan de forma sorprendente, o más bien obscena, en adalides de la recuperación económica.



Para nosotros, esta actitud solo puede responder a uno de estos tres principios: . Consideran que la capacidad mental de los españoles es similar a la del Chimpancé común, y claro, no se les podía decir la verdad, no vaya a ser que se hagan pipí en la cama. Llevan años mintiendo como bellacos y, total, una mentirijilla más que importa. Son una panda de inéptos e incapaces. Aunque… bien pensado, nos inclinamos por las tres en su conjunto.

Y no es que seamos mal pensados, pero las palabras de Solbes, dichas con tonito y actitudes de abuelo Cebolleta, no ayudan a tranquilizarnos: “…¿Controles sobre el destino del dinero que tenemos pensado invertir en el plan de recuperación?... ¡anda coño! ¿y para qué?”

Pues parece claro que los más negros augurios se van a cumplir. Ya no podemos ir despidiendo de algunas especies de invertebrados, tales como la símpática langosta, la escurridiza angula o la sorprendente ostra.



Adios, querido cerdo patanegra. Bon voyage esturión beluga. Millones de años juntos para acabar en la barriga de cuatro listos.

martes, 7 de octubre de 2008

SECRETARIA JUDICIAL DEFENESTRADA (ALEGORIA PICTÓRICA)


sábado, 4 de octubre de 2008

LA JUSTICIA Y EL CIPOTE DE ARCHIDONA

Por el Reverendísimo Padre Sotanillos, asesor espiritual de los Juzgados Abulenses.

Queridos Feligreses. Encolerizado me encuentro por las nuevas que me han llegado de que en los últimos días un grupo de descarriados funcionarios se han dedicado a platicar en la sacrosanta hora del café sobre un escabroso asunto, que perturbó la moral y buenas costumbres que imperaban en la muy católica España de comienzos de la década de los años setenta. Nos referimos a los sucesos ocurridos en la malagueña localidad de Archidona.



Resultó que bastante de los allí reunidos ignoraban todo lo referente a tal suceso, popularmente conocido como El Cipote de Archidona o en palabras de Camilo J. Cela La insólita y gloriosa hazaña del Cipote de Archidona.




¿Y cuales fueron tales hechos? En esencia, lo que ocurrió fue que durante la celebración de un espectáculo en un cine (en cuanto a la naturaleza del evento las fuentes varian: unas hablan de una película, otras de un musical, otras de un espectáculo flamenco) una señorita se dedicó a realizar tocamientos torpes al miembro viril de su acompañante, a resultas de lo cual se produjo una abundante y pecaminosa eyaculación que, cual maná en el desierto, cayó sobre los inocentes espectadores (del espectáculo queremos decir, no del luciferino sobeteo) que se encontraban a su alrededor. Montaron en cólera los así rociados, formándose tal follón que la pareja protagonista fue detenida y … pero, dejemos que la Audiencia Territorial de Málaga hable por nosotros, según la relación de Hechos Probados que figura en la ejemplar sentencia que dictó:

RESULTANDO: probado y así se declara que el día 31 de octubre de 1971, en el cine Archidona, de la ciudad de Archidona, durante la presencia de un espectáculo de cante flamenco, la procesada P. B. A. masturbó a su novio, el procesado A. N. M., teniendo este el órgano viril fuera del pantalón, lo que motivó que salpicara de semen a los también espectadores R. B. V y a su esposa M. L. C. R., causando desperfectos en sus ropas, pericialmente valorados en 3.500 Ptas. y 1.600 Ptas. respectivamente y puesto en conocimiento de la Policía municipal lo ocurrido, los procesados fueron expulsados del local, con la consiguiente publicidad.

Quiso el demonio que el escritor gallego D. Camilo José Cela tuviera noticias de lo ocurrido y mantuviera una pecaminosa correspondencia con su amigo Alfonso Canales, exaltando la potencia pajillera del macho hispano:

3 de febrero de 1972. Querido Camilo José: Con mucho gusto te relataré el incidente a que te refieres en tu carta. La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una pareja —no consta que fueran novios formales— se encontraba en el cine, deleitándose con la contemplación de un filme musical. La música o las imágenes debían ser un tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio —no sabe cómo— el volunto de asirle a él la parte más sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues nada opuso a los vehementes deseos de su prójima. Dejola hacer complacido, sin previsión de las consecuencias que habría de tener su regalada conducta. Según parece, el manipulado, hombre robusto por demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos, llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza, que más parecía botella de champán, si no geiser de Islandia. Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca. Alguien llamó airadamente, identificando el producto e increpando con soeces epítetos al que lo producía en cantidades tan industriales. Se hizo la luz. El cateto pensó que la tierra, en eso de tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de oportunidad. Doblemente corrido, trataba en vano de retornar a su nido la implacable regadera. Su colaboradora ponía cara de Santa Teresita de Lisieux, aunque con más arrebol en las mejillas.

Querido Alfonso: ¡Bendito sea Dios todopoderoso, que nos permite la contemporaneidad con estos cipotes preconciliares y sus riadas y aun cataratas fluyentes !Amén.¡Viva España!¡Cuán grandes son los países en los que los carajos son procesados por causa de siniestro! El suceso muy bien pudiera originar la aparición de una frase adverbial aún no nacida (como «el cipote de Archidona»), señaladora de óptima calidad y desaforada cantidad. Te ruego que transmitas a la Excma. Diputación Provincial de Málaga mi propuesta de que le sea atribuido un homenaje de ámbito nacional al dueño de la herramienta, honra y prez de la patria y espejo de patriotas. Podría levantarse en su honor un monolito granítico con una farola en la punta del haba —el falofaro de Archidona visible desde las costas de África—; podrían editarse tarjetas postales y fabricarse cipotillos de solapa.


SONETO



Bendita polla, mil veces
seas, hispana regona,
digna de salmos y corona,
que, manejada con maña,
fuiste el orgullo de España
y el deleite de Archidona.




Pero en aquella bendita España regía la Ley con mayúsculas que castigaba conductas antisociales y pecadoras, cayendo sobre aquel par de desvergonzados un castigo ejemplar. Y cuéntase que arrepentidos y siguiendo los sabios consejos de su confesor, se reconciliaron con Dios contrayendo Santo Matrimonio. Reproducimos a continuación el preclaro fallo de la Audiencia de Málaga. Quedad en paz, hijos míos.



FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos a los procesados P. B. A. y A. A. M. como autores de un delito ya definido de escándalo público a cada uno a las penas de dos meses de arresto mayor, multa de diez mil pesetas y seis años y un día de inhabilitación especial para el cargo de guarda y tutela de menores, con la accesoria de suspensión de todo cargo público, profesión, oficio y derecho de sufragio durante las respectivas condenas de arresto mayor con apremio personal de treinta días de arresto si no hicieran efectivas dichas multas en el plazo de dicha Audiencia, y a indemnizar mancomunada y solidariamente a los perjudicados R. B. en tres mil quinientas y a M. L. C. en mil seiscientas pesetas y al pago de las costas procesales por mitad, siéndole de abono para el cumplimiento de dicha condena todo el tiempo que han estado privados de libertad por esta causa. Y aprobamos por sus mismos fundamentos y con las reservas que contiene el auto de insolvencia consultado. Así por esta nuestra sentencia definitivamente juzgando la pronunciamos, mandamos y firmamos. José R. Ortega. —M Rodríguez. —Francisco Román. Rubricados. Publicación. —Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Sr. Magistrado ponente estándose celebrando audiencia pública en el día de su fecha .Certifico. A. P. L. Rubricado

miércoles, 24 de septiembre de 2008

EL EMBARGO


En esta Gaceta estamos empeñados en demostrar a la sociedad que los Funcionarios de Justicia son unos seres sensibles, con inquietudes culturales y llenos de vitalidad. No un montón de pelotillas, vagos, acomodaticios y mostrencos, que se escabullen detrás de los archivadores a zamparse un bocata de sardinas en escabeche; siempre buscando fórmulas para vivir de la cosa pública sin, nunca mejor dicho, poner un sello.

Aunque hemos de admitir que conocemos alguna criatura funcionarial que al agitarla, caen bellotas o sujetos como el Sr. Petit, al que queremos, pero cuyas sinapsis neuronales hace tiempo que solo reaccionan al estímulo de la palabra sexo o ante la presencia de una buena pechuga.

Así que hemos decidido dedicar el presente número al noble arte de la poesía. Pero ya que pertenecemos al ámbito judicial, hemos encontrado un poema muy apropiado. Su título: “El embargo”.

Su autor es José Mª Gabriel y Galán (1870-1905) y quizás le suene a más de uno de nuestros cultivados lectores, ya que en la provincia de Cáceres hay un pantano así de gordo que lleva su nombre, o por estos versos

No hay bajo el cielo divino
del campo salamanquino,
moza como Ana María,
ni más alegre alquería
que Carrascal del Camino.



Este buen señor era maestro de escuela, es decir funcionario, y alcanzó el sueño de cualquier empleado público: pegó un pelotazo casándose con una señorita de buena familia y mandó al infierno el magisterio. La dama en cuestión se llamaba Desideria. No nos negarán que es un nombre muy apropiado para la enamorada de un poeta.

Liberado de las cadenas funcionariales (la vida de un maestro rural de la época ya sabemos que no era Jauja) se largó a vivir a la localidad Cacereña de Guijo de Granadilla, concretamente en una enorme finca de esas que había (y hay) en Extremadura, propiedad de la familia de su esposa. Por cierto ¿nuestro querido Ministro no suele ir a matar bichos por esa zona?

Pues bien, a nuestro poeta (Gabriel y Galán, no el Ministro) parece que le gustó tanto la vida campestre que escribió empleando la lengua vernácula de la zona (el Castúo). una serie de poemas, reunidos bajo el nombre de “Extremeñas”. Dentro de estas encontramos la que aludíamos al comienzo y que, a pesar de su nombre, es un poema de amor.

EL EMBARGO (1902)

Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos esos.
No le dé a usté ansia
no le dé a usté mieo...
Si venís antiayel a afligila
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!
Embargal, embargal los avíos,
que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está jediendo.
Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro...
¡Jerramientas, que no quedi una!
¿Ya pa qué las quiero?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni ese cacho e liendro...
¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto
si alguno de esos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
cuatro mesis vivo
y una noche muerto!...
Señol jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
porque aquí lo jinco
delanti usté mesmo.
Lleváisoslo todu,
todu, menus eso,
que esas mantas tienin
suol de su cuerpo...
¡y me güelin, me güelin a ella
ca ves que las güelo!...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

ANECDOTARIO


Transcribimos a continuación unas anécdotas recogidas por el escritor y periodista Luis Carandell en su delicioso libro CELTIBERIA SHOW (Maeva Ediciones – 1970) y su secuela CELTIBERIA SHOW BIS, muy recomendables para conocer de forma amena como era aquella España en la que convivían (o mejor dicho, chocaban como dos locomotoras) el bikini y el refajo.
En la revista Triunfo (complemento indispensable junto con la trenka, la barba y los libros de Marcuse, de cualquier progre de la època) tenía una sección con el mismo nombre y es posible consultar dicha publicación en http://www.triunfodigital.com/ ya que ha sido digitalizada. Perderse entre sus páginas ayuda a entender mucho de la España de aquellos años.


EN EL REGISTRO CIVIL

Atendía un funcionario en la ventanilla de un Registro Civil de Madrid cuando se presentó un hombre muy pálido, de aspecto triste, quien, con ese temor respetuoso que impone la administración pública, le dijo al funcionario: “Perdone, es que quería inscribir a un niño.” El funcionario con gesto rutinario, cogió una hoja de inscripción y preguntó disponiéndose a escribir “¿Nombre del Padre?” “¡Ah, perdón –contestó el súbdito santiguándose-; en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”

LENTITUD BUROCRÁTICA

Desde el “¡Vuelva usted Mañana!” de Larra ha sido proverbial la fama de lentitud de la Administración Española. Sin embargo, la anécdota sobre el Fernando el Católico, tomada a su vez de la obra clásica “Floresta española de Apogtemas” de Melchor de Santa Cruz, nos lleva a pensar a que la cosa viene de antiguo.

Un soldado llegó a donde estaba el Rey Católico a pedirle una merced de cosa que no era razón otorgársela. El Rey le respondió: “No se puede hacer.” El soldado le besó las manos, mostrando por palabras agradecérselo. Preguntado por los que allí estaban, pues le negaba lo que pedía, por qué le besaba las manos agradeciéndoselo, respondió el soldado: “Porque me despachó presto”.

domingo, 14 de septiembre de 2008

¡A LA HOGUERA CON ÉL!

Relación en la que se participa al muy Serenísimo Señor Ministro de Justicia de lo acontecido a escribanos de las Cortes de Justicia de la muy noble ciudad de Ávila de los Caballeros.

Pues sepa vuestra merced que en la jornada de hoy, encontrándome en compañía del bachiller Sr. Petit en una venta de aquesta villa y de nombre “El Jamonazo”, sorprendiome que los numerosos paisanos presentes en la susodicha, no mantenían, como es habitual en tales establecimientos, acaloradas controversias sobre justas futboleras, damas linajudas de licenciosas costumbres y asuntos de parecido jaez. Sin encomendarse a Dios o al Diablo, aquellos villanos desgranaban con singular presteza novedosas y extravagantes teorías sobre ejecutorias, Códigos Penales, reglamentos disciplinarios y detalladas formas de desmembrar a un Magistrado hispalense, de nombre Tirado al parecer.
Le comenté al caballero Petit que, ignorando la dedicación o no del meritado Magistrado a los asuntos de su despacho, pareciome que igual de dolosa debía ser la actuación de los cortesanos electos que nos gobiernan, que por su inoperancia y dejadez, propiciaban el caos y la saturación de los negociados de Justicia, pero que con proverbial habilidad para escurrir el bulto no merecían como es debido la reprobación de los gañanes. Diome la razón mi contertulio, añadiendo que a rebufo de los últimos acontecimientos no tardarían aquellos en dictar improvisadamente gran variedad de normas, leyes y fueros, sacándose de la chistera registros, órganos y comisiones. A nadie le importará que todo quede en papel mojado o que los negociados así paridos nunca funcionen como es debido por falta de interés, caudales o personal, pero habrán mantenido sus orondas nalgas alejadas de los azotes del populacho.

Enfrascados en nuestras graves divagaciones, no nos percatamos que habíamos sido oídos por algunos de los presentes y que, por otra parte, habíamos sido reconocidos como miembros del gremio justiciero. Siendo su Ilustrísima un experto en el arte cinegético, entenderá cuando le digo que me sentí como el tierno conejito que se cruza en el camino del cazador que, frustrado por no haber podido abatir un muflón, ciervo, gamo o cerduno jabalí, decide presto despachar al primer diminuto bicho que se le ponga por delante. Así aquella masa tumultuosa decidió que, a falta de un juez Tirado al que colgar de los pulgares o hereje luterano que quemar en la hoguera, bien podían desahogarse con aquel par de amanuenses.

Con furia sarracena y al inmortal grito de ¡VAMOS A ENDIÑARLES!, que otrora hicieran famoso los tercios del Gran Capitán en sus campañas Italianas, arremetieron contra el que suscribe, al tiempo que hacían una semblanza, no recuerdo sí en términos laudatorios, de los difuntos ancestros de la Magistratura en general y los de Vuecencia en particular, a quien Dios Guarde muchos años. De poco valieron mis flacas excusas de ser un simple grumete en la nao justiciera.

Y hablo bien en singular, porque a la fama de maese Petit como el más raudo escribiente o más audaz requebrador de mozas y doncellas de aquesta Chancillería , se ha de añadir a partir de hoy a sus blasones la célere habilidad en poner pies en polvorosa. Que digo yo que, siendo dos los pellejos prestos a recibir estopa y, si las artes matemáticas no mienten, me hubieran tocado sólo la mitad de las bofetadas, morrazos, pescozones, puntapiés y mojicones que allí se repartieron en profusión.

Y heme aquí postrado en mi lecho, con gran quebranto de huesos, el pellejo amoratado y mí apéndice nasal del tamaño de tubérculo americano, que le doy cuenta de los susodichos sucesos por si su Ilustrísima considera que es de menester proveer alguna diligencia.

En la Villa de Ávila, en el día del Señor de 14 de septiembre y año de 2008.
EL FUNCIONARIO CONTUSO.

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