jueves, 24 de febrero de 2011

Para que luego digan que el trabajo de oficina es aburrido.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La autopista de la NOJ

 "Nosotros los auxilio somos literalmente PORTEADORES. Todo el día estamos de aquí para allá con los carritos llevando y trayendo, menos los días de juicios que nos dan una mierda de guión manuscrito (que ahora hacen unos interinos que están de momento colocados para ello) sin saber si el acusado es preso, si tenemos videoconfencias, números de contacto, etc."
(comentario de un auxiliar de Burgos en FUNCIONARIOS DE JUSTICIA sobre el funcionamiento de la Nueva Oficina Judicial)







   Al principio la tía cañón en prácticas del carrito modelo maruja-va-de-compras-al-mercado-de-abastos había insistido en llevar la cuenta del tiempo, aunque al interino del carretillo de reparto le daba ya lo mismo. Cualquiera podía mirar su reloj pero era como si ese tiempo atado a la muñeca midiera otra cosa, fuera el tiempo de los que no han hecho la estupidez de querer acceder al SCOP por el pasillo norte y, apenas salidos de las UPAD, han tenido que ponerse al paso, detenerse, seis filas a cada lado, avanzar tres metros, detenerse, tirarle los tejos al bombón de la SCAC  a la derecha, con la chica del carrito maruja a la izquierda,  envidiar irónicamente la felicidad babosona del matrimonio destinado en el Servicio de Ejecuciones (detrás del carrito maruja de la tía cañón)  que ponen ojitos y se pellizcan, o sufrir  a ratos los desbordes exasperados de los dos chavalotes de los carros de supermercado tuneados que preceden al carretillo de reparto, y hasta asomarse a los despachos y explorar sin alejarse mucho (porque nunca se sabe en qué momento los de más adelante reanudarán la marcha y habrá que correr para que los de atrás no inicien la guerra de los insultos y  lanzamientos de grapadoras).



   A veces llegaba un auxiliar cachondo, alguien que se deslizaba entre los carros viniendo desde el otro lado de pasillo o desde el depósito de piezas de convicción, y que traía alguna noticia probablemente falsa repetida de carro en carro a lo largo de calientes metros. El juerguista saboreaba el éxito de sus novedades, los funcionarios se precipitaban para comentar lo sucedido, pero al cabo de un rato se oía algún taco o el chirrido de las ruedas, y el fulano salía corriendo, se lo veía zigzaguear entre los carros para reintegrase al suyo y no quedar expuesto a la justa cólera de los demás. A lo largo de la mañana se había sabido así del choque de un carrito porta-maletas contra un magistrado juez cerca de las salas de vistas, con el resultado de tres sumarios desencuadernados y una pantorrilla contusa, el doble choque de una silla giratoria  con ruedas cargadito de expedientes de dominio contra la gorda del Servicio de la Agenda de Señalamientos que había aplastado un añejo carricoche de bebé con capota lleno de expedientes de deslinde y amojonamiento, el vuelco de un carrazo modelo IKEA colmado de atestados procedentes de la Sección de Registro y Reparto. El interino estaba seguro de que todo o casi todo era falso, aunque algo grave debía haber ocurrido cerca del ascensor e incluso en las proximidades de la máquina expendedora de café  para que el flujo de expedientes se hubiera paralizado hasta ese punto.



   En algún momento, harto de inacción, el interino se había decidido a aprovechar un alto especialmente interminable para recorrer las filas de la izquierda, y dejando a su espalda el carrito maruja, se había encontrado una silla de minusválido hasta los topes de procedimientos hipotecarios, otro carrito de hipermercado, un cajón de madera al que algún manitas le había añadido las ruedas de un triciclo, y se había detenido junto a un taca-taca desbordante de expedientes de protocolización de testamentos ológrafos para cambiar impresiones con el veterano auxiliar del Decanato que no paraba de beber de un botijo.



   Trepado sobre los expedientes del carro de supermercado, uno de los jovenzuelos tuvo la impresión de que el final del pasillo había cambiado y que algo inconcebible estaba ocurriendo a veinte metros, a quince metros, a cinco. Se lo gritó al interino y el interino le dijo algo a la tía del carrito maruja, al que se asió rápidamente cuando ya el fulano del carrazo de IKEA venía corriendo y desde el carro del supermercado el zangolotino señalaba hacia adelante y repetía interminablemente el anuncio como un sindicalista mandando faxes. Ahora el carrito maruja, el de IKEA, el de supermercado y el carretillo de reparto empezaban a moverse y estirando el brazo izquierdo el interino buscó la mano de la del carrito maruja, rozó apenas la punta de sus dedos, vio en su cara una sonrisa de incrédula esperanza y pensó que iban a llegar a la SCOP y  que irían juntos a cualquier lado en comisión de servicios, a su casa o a la de ella a bañarse, a comer, a bañarse interminablemente, y que después se tomarían un cafetazo con porras; la SCOP era un retrete y dos sábanas y tres moscosos, y una tijera y volver a tomar otro cafetazo con porras, amarse y bañarse .

   Era natural que con la aceleración las filas ya no se mantuvieran paralelas. El carrito maruja se había adelantado casi un metro y el interino del carretillo de reparto le veía la nuca y apenas el perfil a su conductora, justamente cuando ella se volvía para mirarlo y hacía un gesto de sorpresa al ver que el carretillo se retrasaba todavía más. Tranquilizándola con una sonrisa el interino aceleró bruscamente, pero casi en seguida tuvo que frenar porque estaba a punto de rozar el carrito de supermercado tuneado; le llamó hijoputa y el muchacho del carrito de supermercado miró hacia atrás  y le hizo una peineta con la mano derecha, mostrándole con la izquierda un carrito de helados pegado a su costado. Una mancha verde a la derecha desconcertó al interino del carretillo de reparto; en vez del carretazo  IKEA o el cajón de madera con ruedas de triciclo vio un carro de los que usan los barrenderos desconocido, y casi en seguida el carro basuril customizado se adelantó dejando caer montones de exhortos seguido por un soporte con ruedas de una fotocopiadora sobre el que se bamboleaban viejos legajos atados con cuerda y por una caja de embalaje de frigorífico apoyada en un par de monopatines. Los carros corrían, adelantándose o perdiendo terreno según el ritmo de su fila, y a los lados de los pasillos se veían huir los despachos, algún funcionario entre las mesas comiéndose un bocadillo y los destellos de las fotocopiadoras.

   El interino del carretillo de reparto había esperado todavía que el avance y el retroceso de las filas le permitiera alcanzar otra vez al carro maruja, pero cada minuto lo iba convenciendo de que era inútil, que el grupo se había disuelto irrevocablemente. Y se corría sin que ya se supiera bien por qué tanto apuro, por qué esa carrera entre carros desconocidos donde nadie sabía nada de los otros, donde todo el mundo miraba fijamente hacia adelante, exclusivamente hacia adelante.


(Plagiado descaradamente del relato La Autopista del Sur de Julio Cortázar)



martes, 16 de noviembre de 2010

Certamen Berza del día

                                                 03/01/2020                                 




Alberto Garzón (coordinador de IU y palanganero de UP) sobre la decisión de la JEC de inhabilitar a Torra:

"La derecha española, a través de su reaccionario brazo judicial, inhabilita a Torra. La derecha española, contra la democracia y contra los resultados en las urnas que no le gustan. Tenemos un gravísimo problema con las altas instancias del poder judicial en España."

¿De verdad este energúmeno tiene posibilidades de ser ministro?






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07/12/2019

"Yo no sé si es la lista de espera más larga. Depende de cómo lo enfoquemos. Pero lo que le puedo garantizar es que uno de los déficits que tiene la sanidad pública de Catalunya es que tiene un sobrecoste por la gente que viene a Catalunya a intervenirse"

Paciente: Rafael Ribó, Sindic de Greuges (defensor del pueblo) justificando el hecho de que Catalunya lidere las listas de espera para una intervención quirúrgica en España.

 Diagnóstico Forense: Ligera xenofobia con sepsis supremacista asociada y espasmos egoistoides; posible inflamación del ombligo de tanto mirárselo y desorientación territorial.

Diagnóstico jurídico: Derogación tácita de La Constitución y del Estatut por la norma suprema Llei de l'embut (Ley del Embudo),  cuyo artículo único dice "El Gobierno de la Generalitat no tiene responsabilidad alguna, pasada, presente o futura en los problemas que afectan a Cataluña."


Observaciones: ¿Se incluye en el lote a inmigrantes extracomunitarios y turistas o exclusivamente se refiere a ciudadanos de la meseta e ínsulas adyacentes? 


Tratamiento recomendado: Encerrar al Sindic en una sala con el señor Pep, con Dña. Mariona, con el octogenario Narcís (y su garrota) y un par de docenas más de ciudadants que esperan desde hace meses una operación... y que se lo cuente a ellos.



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DIA 28/11/2019




"El gobierno de Navarra se abstrae de las siglas, la cuestión es el qué, no con quién". Javier Remírez (Sic), portavoz del Gobierno de Navarra en relación a la negociación con Bildu. Admitamos que dicho así queda más fino que cuando el Presidente Roosevelt quería expresar algo similar sobre el dictador Anastasio Somoza: "Puede que sea un hijo de puta... pero es nuestro hijo de puta". Ya están tardando la Sra. Lastra y el Sr. Ábalos en hacer suyos este concepto de la restricción mental para justificar la negociación con los independentistas catalanes




martes, 9 de noviembre de 2010

Público, el diario que sale los miércoles.

En su edición digital, el diario Publico aborda la noticia del viaje del Rey a los países del Golfo Pérsico y....







... ¿son imaginaciones nuestras o el titular tiene segundas lecturas?   ¡Ah! estos chicos de la izquierda exquisita...





lunes, 1 de noviembre de 2010

Crisis gorda en Castilla... en 1599.





 Señor, el parecerme que me obliga mi oficio y satisfago mi conciencia me quita la cobardía que es justo tengo para escribir a V.M.

   Ha sido Dios servido de castigar a esta ciudad de León y su tierra con tres terribles instrumentos de castigos, que ha sido en este año de 99 de una muy grande enfermedad de peste que ha sido de gran confusión ver que en un día solo se han visto muchas casas quedar solas y a un tiempo llevar a enterrar padres e hijos y criados, huyendo los padres de los hijos, quedando como quedan grandísimas cantidades de huérfanos y viudas, y de tierra sin segar, y los ganados paciéndolas sin saber los pocos vecinos que han quedado cúyos sean aquellos ganados vagantes.

   El segundo castigo que ha corrido hasta agora de más de seis a ocho años a esta parte ha sido grandísima esterilidad de los frutos de la tierra, con gran necesidad de pan, vendiéndose con gran carestía, no pudiéndose guardar ley ni tasa, en especial en los años de 97 y 98, hasta la cosecha déste de 99, fue tan grande el hambre, que grandísima cantidad de gente murió della.

   La tercer persequición que esta ciudad ha tenido de 10 a 12 años a esta parte y al presente padece en gran estremo, ha sido de falta de justicia, siendo tan poco celosos del bien público y gobierno y bien de los pobres y administración de justicia que ha sido y es causa de que los pobres estén acabados y los ricos muy cerca de ser pobres, que la última provisión que aquí se hizo fue en un don Alonso Cornejo, mozo y pobre y de poca experiencia, el cual falleció habrá ocho o nueve meses. Trajo por teniente a un licenciado Antonio Maldonado y tres alguaciles, que creo por cosas muy ciertas que nunca jamás han llegado peores ministros de justicia a hacer tan grandes robos y malos tratamientos para llevar las haciendas y a los pobres labradores como ellos lo hicieron el tiempo que vivió el dicho corregidor, por cuyo fallecimiento este dicho teniente hace de presente el oficio de Corregidor a manera de mal jornalero, marcando y contando los días para crecer su jornal y aprovechamientos.

El Regidor don Pedro Castañón de Villafañe.    25 de Agosto de 1599.
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(Los Letrados Juristas Castellanos bajo Felipe III.   J.M. Pelorson)

domingo, 24 de octubre de 2010

Sin palabras, ¡por Manitú!

viernes, 22 de octubre de 2010

ZP se levanta de la siesta, se cepilla el gobierno y lo sustituye por un comité electoral.

  
 Mucho análisis político, mucho revisar la  trayectoria de los nuevos paracaidistas, mucho bla, bla, bla, cuando la cosa es muy simple.  Además,  lo ha explicado la mismísima Criatura Antes Conocida Como ZP (CACCZP);  aquí de lo que se trata es de vender crecepelo, ergo,  ha elegido a los mejores charlatanes del orbe capilar. Lo de la buena gestión no deja de ser una cuestión discutida y discutible.

   De todas formas,  el show de la crisis ministerial ha provocado unos efectos colaterales que nos parece interesante analizar. Pasen y vean.

   En primer lugar, ha propiciado que los informativos televisivos tengan menos tiempo para dedicarlo al deporte y, ¡loado sea El Altísimo!, por un día no ha aparecido el Mourinho ese dando una rueda de prensa u  otra celebrity del balonazo interestelar intentando hilvanar un par de frases con cierta coherencia. Ya se ha formado una asociación para recoger firmas y proponer un proyecto de ley que obligue a formalizar una crisis de gobierno todas las semanas o, por lo menos, cada quince días.

   En segundo lugar nos ha permitido poner al día nuestros apolillados conocimientos sobre la estructura orgánica de la Administración Central. ¿Alguien tenía conocimiento que hace años dejó de existir el Ministerio de Administraciones Públicas? ¡Jo, sí por aquí seguíamos pensando que el ministro de la cosa funcionarial era Jordi Sevilla! (Sí, aquel señor que le dijo a CACCZP que siendo aplicado un par de tardes, podría optar al Nobel   de Economía). ¡Pues resulta que no! El mamotreto ese parace ser que hace años que pasó a denominarse de Política Territorial,  pero perdiendo  las competencias sobre la función pública. Y entonces, las competencias sobre los chupatintas  ¿qué Departamento las tenía asumidas? Pues el Ministerio de la Presidencia. ¿Y ahora? Pues vuelta otra vez al de Política Territorial. ¡Vaya lío deben de  tener los funcionarios con los membretes y los sellos!

   En resumen, nuestro nuevo superjefe es D. Manolo Chaves (Testa de Buque Meridionalis), que se aburría como una holoturia en su cargo y CACCZP ha dedicido darle algo para que se entretenga. Bueno, a lo mejor nos hace inmensamente felices;  no olvidemos que si de otro insigne Manolo (el del Meyba ballenatose decía que “le cabe el Estado en la cabeza”,  a éste le entrará la ONU enterita… ¡qué digo la ONU!, ¡El Imperio Galáctico!, y aún queda sitio para poner un spa.

   El que parece que ha pillado al instante el espíritu piruleta de CACCZP es D. Valeriano, el  nuevo ministro del laboreo. Lo primero que ha dicho es que “vamos a crear empleo neto a espuertas” y  “aunque acudió a la manifestación de la huelga general, él se muestra a favor de la reforma laboral”. Y, creannos, lo ha dicho sin que le diese la risa tonta o se le moviera un músculo de la cara. Veremos lo que tarda en metamorfosearse en una  acelga mustia, como Celestino.

   ¡Se acabó la paridad! Hay más ministros que ministras y esto tiene sus ventajas. Por ejemplo, antes hemos disertado sobre una parte de la anatomía de un miembro machote del gobierno (vamos, que le hemos llamado cabezón)  y… ¡no pasa nada!  Imagínense por el contrario que osáramos aludir al volumen de espacio que ocupan determinadas zonas turgentes de una ministra o el efecto de la gravitación universal sobre sus planicies y  protuberancias... ya tendríamos  aquí a los guardias con las porras y tu mujer no te hablaría en un mes… ¡un momento!... ¿un mes entero sin hab…? Oigan, ¿Se han fijado en las tetas y en el culo que tiene la…

miércoles, 20 de octubre de 2010

A la criatura antes conocida como ZP se le va la olla en Ponferrada





David Gistau sobre el desparrame mitinero de Zapatero en Ponferrada: 


"Un poco más y nos promete cinco centímetros más de picha a los españoles"













martes, 19 de octubre de 2010

Cartas bombas decimonónicas.

     Cuando  se oye hablar de atentados políticos en el siglo XIX inmediatamente se  viene a la cabeza la imagen de un tío barbudo con pintas de zamparse unos niños para desayunar y encendiendo la mecha de una bomba en forma de pelotón metálico; o puede que lechuginos con levita embozados tras una esquina blandiendo un trabuco y un pistolón. 

     ¡Pues no, queridos  lectores! Ya durante la década ominosa  los petardistas echaban mano de métodos más sofisticados y la Justicia (para que luego digan que siempre ha estado apolillada) daba muestras de estar al tanto de los avances del siglo. Así, les mostramos a continuación  un bonito ejemplo:


     Asistencia de Sevilla.

     Por D. Manuel Abad.  Escribano de Cámara del Real y Supremo Consejo de Castilla, se me ha comunicado con fecha 15 de octubre la Real Orden Siguiente:

     Excmo. Sr:  El Excmo. Sr. Secretario de Estado y del Despacho de Gracia y Justicia con fecha 15 del corriente mes ha comunicado al consejo, por medio del Excmo. Sr. Decano gobernador interino de él, la Real Orden Siguiente:

     Excmo. Sr.; Ha llegado noticia del rey nuestro señor por conducto fidedigno, que los revolucionarios han concebido el plan de valerse de máquinas infernales en forma de pliegos para deshacerse de las personas que les convenga, según trataron de hacer con el general Eguía; y en su virtud se ha servido S.M. mandar lo comunique á V.E. para que circule á todas la autoridades dependientes de ese tribunal á fin de que se vea de la mayor precaución en la apertura de pliegos para evitar cualquier catástrofe. De la Real Orden lo digo a V.E. para su inteligencia y cumplimiento.

     Publicada en dicho Supremo Tribunal la antecedente Real Orden, acordó el cumplimiento de lo mandado por S.M. en ella y que se comunique a la Sala de Alcaldes de la Real Casa y Corte, Chancillerías y alcaldes  mayores del reino, á los M.RR. arzobispos, RR obispos y demás prelados con jurisdicción veré nullius.

     En su consecuencia le participo á V.E. de su orden al efecto expresado, y que al propio fin la circule á las Justicias de los pueblos de su distrito, dándome aviso de recibo de  ésta.  Dios os Guarde á V.E. muchos años. Madrid 28 de octubre de 1830. Excmo. Sr. D. Manuel Abad. Excmo. Asistente de la ciudad de Sevilla.

     Lo que traslado á VV. para su inteligencia y cumplimiento en la parte que le toca.

     Dios guarde á VV. muchos años. Sevilla 20 de noviembre de 1830.

Fdo. José Manuel Arjona.


Sres. Justicia de la Villa de Alcalá.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

SÍNDROME POSTVACACIONAL


Al igual que la caída de las hojas nos indican que se acerca el otoño, dos acontecimientos señalan el final de las vacaciones veraniegas: Los Kioscos de prensa se llenan de coleccionables y todos los periódicos, televisiones, etc. dedican un reportaje sobre el, ¡tachán!... Síndrome Postvacacional. Y nosotros nos hacemos una pregunta ¿afecta este problema a un gran número de funcioneros judiciales? Y sí es así ¿esta Gaceta no está obligada por su código deontológico a intentar ayudar a todas esas criaturas potencialmente majaretas?

Por supuesto que sí y para ello hemos echado un vistazo a un gran número de artículos sobre el tema, y aunque no hemos encontrado ninguno que hable específicamente del personal de la Administración Pública, extrapolando los datos, podríamos decir que el número de afectados entre los funcioneros judiciales puede ser del orden del 35%, aunque un estudio patrocinado por la Asociación de Cerveceros de España (no es coña) lo eleva al 50%. Sin embargo, en el estudio de campo que hemos realizado esta misma mañana, hemos podido observar en la mayoría de esos rostros con bronceado ideal, que las sonrisas acaban en un rictus y sombras oscuras tras sus miradas ausentes Lo que nos hace temer que la pandemia puede ser generalizada.
Al igual que los borrachuzos y los drogotas, lo primero que tiene que hacer el postvacacionero funcionarial es reconocer que tiene el bicho, pero ¿cuáles son sus síntomas? Los veremos a continuación.

Desde un punto de vista físico se presenta un cuadro consistente en sudoración, cansancio, falta de apetito, problemas estomacales, somnolencia, insomnio, náuseas, taquicardia, dolores musculares… ¡Hum!, aunque esto también podría significar que hemos agarrado un gripazo de caballo percherón o que anoche cenamos almejas en mal estado. Así que no queda más remedio que poner esta sintomatología en relación con sus manifestaciones de orden psicológico.

¿Y cuáles son éstas?, pues irritabilidad, ansiedad, tristeza, sensación de vacío, indiferencia, nerviosismo, falta de concentración, pasotismo. De forma aislada esto nos puede hacer pensar que conocemos a más de un funcionero o profesional con el síndrome postvacacional crónico, pero, no nos engañemos, eso ni es síndrome ni gaitas. Suele ser lo que en psicología forense se denomina vagancia o mala leche.
Hemos de aclarar que existe otra patología laboral que suele estar relacionada con el síndrome que nos ocupa y es el conocido como Síndrome de Burn Out (quemados), el cual consiste en problemas de agotamiento o desencanto con el trabajo que se realiza. ¡Cáspita!, seguro que su incidencia en la Administración de Justicia debe rondar el 99%.

Insistimos, ¿presenta Vd, querido lector, los síntomas físicos y psíquicos que anteriormente hemos descrito de forma conjunta? Si la respuesta es afirmativa, mucho nos tememos que el síndrome le llega hasta las cejas, pero no se preocupe, aquí le daremos la fórmula para volver a ser el funcionero retozón que solía ser.


¿Qué soluciones proponen los expertos?, pues cosas tales como planificar la vuelta unas días antes de terminar las vacaciones, teorías de relajación, concederse un capricho, cambiar de look, apuntarse a un gimnasio y chorradas por el estilo. ¿Concederse un capricho?... ¡pero si tras las vacaciones estamos todos tiesos! ¡y con esta crisis además! En cuanto al look ¿mechas? ¿permanente? ¿me opero la nariz? ¿implante de pelo? Respecto a lo del gimnasio ¿gastarme un pastón en la inscripción y las cuotas para luego pasarme el día buscando excusas para no ir? Lo dicho, bobadas.







Aquí pensamos que es mejor dejarse de zarandajas y que al toro hay que agarrarlo por los cuernos y, por lo tanto, proponemos un tratamiento de choque. Así que, querido/a enfermo/a, lo que tiene Vd. que hacer es ponerse delante del espejo del baño de su casa y mirando fijamente a su imagen reflejada hacer lo siguiente: Pregúntese en voz alta por los años que le quedan para jubilarse ¿veinte? ¿treinta y cinco? ¿cuarenta? Seguidamente caiga en la cuenta de que, si la Diosa Fortuna no le sonríe con una primitiva de 6 cifras por lo menos, se va a dedicar a trabajar en esto de la Administración de Justicia durante todos esos años, así que no le queda más remedio que intentar disfrutar de su trabajo (sí, disfrutar, aunque suene a herejía) y pasarlo lo mejor posible, que seguro que tiene un montón de compañeros estupendos.

Le aseguramos una curación total… o tienen que venir los bomberos a tirar abajo la puerta de su cuarto de baño y sacarle a rastras.


(Publicado con anterioridad 09/2008)

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