
domingo, 29 de noviembre de 2009
Cartas al Director

domingo, 22 de noviembre de 2009
Galería Fotográfica


domingo, 15 de noviembre de 2009
De la sorprendente misiva que envía al Padre Sotanillos un escribano recien trasladado, contándole sus cuitas.
Bien sabrá vuestra merced que cosa hará de 3 semanas que mudé de mi cargo de alguacilillo al servicio de un estrado de Casa Y Corte de aquesta villa, para aposentar mis reales en una covachuela de la Justicia en dignidad de amanuense.Decidióse en mala hora organizarse rifa tombolora para adjudicar las canongias y ¿adivina vuecencia a quién le tocó la escribanía que más parecía gallinero que otra cosa? Ya decía mi señor padre que los juegos de azar eran cosa nefanda y abominable. Como Hércules aprestándose a realizar los doce trabajos, comencé a mover columnas de polvorientos legajos que fui depositando a mi alrededor y al punto quedóme claro que, efectivamente, se trataba de realizar una de las tareas que Aristarco encargo a Heracles. Ciertamente no había que atrapar al Toro de Creta ni al Jabalí de Emirante, matar a la Hidra de Lerna o choricearle el cinturón a Hipólita, mas... ¿no era aquello similar a limpiar los establos de Augias?
Sollozando de alegría pude contemplar ¡al fin! la superficie del escritorio, sin importarme las irregularidades que aquella presentaba. Daba la impresión que mi antecesor hubiera dedicado los ratos de ocio a bailar claqué calzado con unas botas claveteadas de explorador Ártico o partir nueces a martillazos sobre su, otrora, pulida superficie. Seguí in continente abriendo cajones, despejando armarios y escrutando anaqueles de los que salieron amen de indeterminado número de roedores, cinco o seis bichejos de los llamados lepismas (más conocidos por el vulgo como cortapichas), un grajo chillón y toda clase de cachivaches de incierto uso que prestamente acabaron en un un cesto con destino al muladar. Sorprendióme un misterioso envoltorio de papel plateado que, en mi candidez, supuse toallitas para limpiar antiparras, más ¡Vive Dios!, resultó ser un artefacto de los llamados profilácticos y escrito sobre un lado la leyenda: "Un regalo en tu 15 cumpleaños. Para cuando de estrenes. Tu progenitor". Acabó no más en la caja de lo desechable, pues no en vano de la lectura de otra inscripción se deducía que caducó su placentero uso cuando el Concilio de Nicea.
Visto lo visto, entenderá su eminecia que llegada la hora de examinar pleitos y pendencia les pidiera a voz en grito a mis compañeros de fatigas "¡silencio, vuesas mercedes... que peligra la vida del artista!", como un saltimbanqui que se dispone a realizar un triple salto mortal. No encuentro palabras para describir las contradictorias sensaciones que me embargaron: sorprendido por la innovadora aplicación del Código de Leovigildo, escandalizado por la extravagate interpretación del Corpus Iuris Civilis, admirado por la original manera de pasarse por las partes nobles el Directorium Inquisitoris, enbelesado por el singular uso de los teoremas pitagóricos para el cálculo de las costas, intrigado por el pintoresco calendario azteca utilizado para fijar los plazos... sin duda aquello era obra de un espíritu libre, pero un ser temeroso de Dios como quien suscribe no podía dejar de ver trás aquella anarquía pecaminosa la sulfurosa imágen de Satanás.
Y dirá su Ilustrísima que las Sagradas Escrituras me obligan poner a caer de un rucio al precedente plumilla, pergreñando opúsculos, libelos o coplillas alusivas; y sin duda es cosa atinada cuando trátase de caballeros anónimos o de reconocida cretinez, mas no es este el caso. Pues ha de saber Vuecencia que con el heterodoxo rufián procesal compartí frascas de tintorro, picardías varias, jocosas travesuras y nos arreamos azotitos en el culo en fraternal (y masculina) camaradería, para pasmo y admiración del resto de empleados.
¡Menudo marrón!, exclaman voces a mi alrededor y noto miradas compasivas que se posan sobre mi triste figura, semioculta por un baluarte de expedientes mohosos, pero... ¡no importa!... sigo guardando la más alta estima por aquel noble hijodalgo por cuyas singulares andanzas y trapisondas me veo ahora acongojado... ¡el muy...!
Dios Guarde a V.I. muchos años.
Su solícito feligrés.
lunes, 2 de noviembre de 2009
De literaturas y censuras
¿Se puede ser un buen pintor, escultor o actor y ser un hijo de perra? ¿es posible ser un virtuoso del trombón de varas y al mismo tiempo un canalla? Un mamonazo que escupa en la calle, le huela el aliento, maltrate a los ancianitos o no separe debidamente los envases de la basura ¿puede ser un buen escritor? Y si las respuestas son afirmativas... ¿es lícito considerar las manifestaciones artísticas de tales individuos con independencia del grado de abyección de sus autores?Todo esto viene a cuento de la prohibición in extremis por parte del Ayuntamiento de Sevilla, mas concretamente de una becerra a la que debió tocar en la tómbola de la Feria de Abril ser delegada de l Área de Participación Ciudadana, a ceder la sala de un centro cívico para la celebración de un acto reivindicativo de la obra literaria de Agustín de Foxá. Imaginamos que la mayoría de nuestros lectores se preguntará Agustín… ¿queee? Tranquilos, aquí estamos nosotros para remediar sus supinas ignorancias. Resulta que este caballerete fue un falangista de los gordos (se dice también que fue el rapsoda que escribió la letra del Cara al Sol, ese trepidante bugui-bugui con nombre de canción del verano que se mantuvo durante 40 años en lo más alto del hit parade y del que cuentan las crónicas que se bailaba imitando movimientos robóticos o espasmódicos) además de novelista, poeta y articulista. Ignoramos su grado de cabronería, si lucía sospechoso bigotito, el tipo de brillantina que usaba o si se limitó a pasar por allí.
Hemos de admitir que no hemos leído nada del falangero, así que no opinaremos sobre los valores puramente literarios de su obra, pero lo que desde luego nos parece una barbaridad es este acto de censura previa llevado a cabo por unos cenutrios consistoriales bajo la justificación de "los cuarenta años de la represión de la memoria vividos bajo el franquismo” o la “prevención higiénica sobre el contagio ideológico”… para echarse a temblar. Picasso fue un canalla con las mujeres que pasaron por su vida (un buen montón, por cierto) ¿habría que prohibir una exposición de sus cuadros por ser obra de un misógino machista? El Acorazado Potemkin es una obra de una arte, sin duda ¿lo son el Triunfo de la Voluntad u Olimpiada de Leni Riefenstah? ¿se puede admirar la fascinante (y aterradora) belleza formal de estos documentales, abstrayéndose de la exaltación Nazi que contienen? Acojona saber que a Hitler se le ponía dura contemplándolos.
Avergonzados, confesamos que en esta redacción somos admiradores de una serie de autores olvidados cuando no menospreciados por la cultura oficial, sin importarnos un pito que fueran directamente de derechas, indiferentes, no se mostraran debidamente combativos con el régimen o, simplemente, se dejaran fusilar por el bando equivocado: Álvaro de la Iglesia, Mihura, Tono, Muñoz Seca, Wenceslao Fdez. Flores, Jardiel Poncela, Ramón Gómez de la Serna, Arniches… ¡Sapristi! un intenso olor a nafatalina mezclado con aftershave Varon Dandy ha interrumpido la elaboración de este artículo... no puede ser otro que... ¡el Abuelo Cebolledo!
- ¡Caracoles! Es una grata sorpresa saber que unos mozalbetes aprecian a estos insignes autores. No se si sabrán Vds., queridos zagalones, que un servidor durante sus años mozos fue integrante de una compañía de teatro aficionado. Zarzuelas, operetas, algún voudevil picantón, pero sobre todo dramones históricos ensalzando las epopeyas patrias, formaban parte de nuestro repertorio… por cierto, recuerdo una anécdota muy propia del sentido del humor de esos geniales dramaturgos… ¿les apetece oírla?… es inútil que intenten huir, he puesto un candado así de gordo en la puerta y sellado las ventanas...
...HISTORIAS DEL ABUELO CEBOLLEDO
¿Les he hablado alguna vez de mi condiscípulo Ricardín? El chaval era un fenómeno en latín y con cierta fama de rapavelas, así que su madre ya le veía como notario, registrador de la propiedad o eminente jurisconsulto. Naturalmente a su mamá no le hacía gracia que perdiera el tiempo haciendo el cómico, pero Ricardín soñaba con un futuro en el que cantaba con bella voz de tenor aquello de fiel espada triunfadora que ahora brillas en mi mano... bella tizona de fino acero, recitaba el Llamé al cielo, y no me oyó, y pues sus puertas me cierra, de mis pasos en la tierra ¡responda el cielo!, no yo o eso de ¡Que has hecho maldita mora!... sí ya has matado a los tres... ¿en quien me vengo yo ahora? en los principales teatros... y golfeando en las cocktelerias y cabarets con sendas jamonas vicetiples colgadas de cada brazo. Y digo bien en un futuro, porque el presente consistía en hacer junto con otros apasionados (entre los que se encontraba un servidor) lo que los griegos, tan finos ellos, llamaban el coro y en el teatro moderno se denomina hacer bulto. Ya saben, si hojean cualquier dramonazo de la época encontrarán lo de entran los soldados… salen los soldados… entran los rústicos… salen los rústicos… entran los cortesanos... salen los cortesanos...
En fin, habíamos sido aguerridos pastores lusitanos, velludas mesnadas visigodas, orgullosos villanos castellanos, exóticos moros granadinos, taimados piratas berberiscos, emplumados guerreros aztecas, audaz soldadesca de los tercios de flandes, patilludos bandoleros andaluces, heroicos pobladores de Numancia … pero todo con una cosa en común: hacer de masa allá en el fondo del escenario, entrando y saliendo como un grupo de silenciosos fantasmas y quedándonos quietecitos en una esquina, apenas iluminados por los focos. Ora portando estandartes, ora blandiendo albardas, ora sujetando picas, ora llevando trabucos.

Resultó que durante una de las representaciones de Guzmán el Bueno, poco antes de subir el telón, llegó la fámula de los Peñalver diciendo que "...el señorito Rodolfo no podría actuar esa noche". Al parecer tenía escarlatina, aunque circuló el rumor de que su señora madre le había castigado tras encontrar debajo del colchón una revista de cine en la que salían artistas americanas del celuloide enseñando unos despampanantes, pero poco virtuosos, muslos o puede que por haber cateado el examen de estado. Todos los integrantes de la cofradía del montón nos pusimos de los nervios. ¡Un afortunado de nosotros, parias de las candilejas, tendría que sustituirlo.!.. y el papel de Rodolfo... ¡TENÍA FRASE! Una, para ser exactos. No vayan a creer que era un papel protagonista ni mucho menos. Se trataba de interpretar al pérfido moro malandrín que, en un momento dado, amenaza al heroico Don Guzmán que se niega a rendir la plaza de Tarifa a los infieles invasores del solar patrio, diciendo "Tarifa sucumbirá"... y nada más. Fernandito, estudiante de primero de peritos agrónomos y afamado director teatral, se acercó a la corporación de la comparsa y como Dios en la Capilla Sixtina, señaló con su dedo a... Ricardín.
Quedaban quince minutos para empezar la función, pero fue cosa digna de ver a Ricardín recorriendo el pasillo de un lado a otro sin parar, mientras recitaba una y otra vez "Tarifa sucumbirá... ¡Tarifa, sucumbirá!... Tarifa SUCUMBIRÁ... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa Sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... Tarifa sucumbirá... ensayando todo tipo de inflexiones de voz y apretando los puños como un poseso.
- ¡¡TAFIRA SURUCUMBÁ!!
sábado, 3 de octubre de 2009
Burócratas En Maniobra, una ONG solidaria.

-Sr. Palomeque...
-Por favor, estamos entre colegas, llámeme Pancracio.
-Bien, amigo Pancracio ¿nos podría concretar las ayudas que prestan?
-Lo primero es el apoyo psicológico. Tenga Vd. en cuenta que estas criaturas están obsesionadas con los concursos de traslado y llevan 3 ó 4 años despertándose sudorosas en plena noche, atormentadas por horripilantes pesadillas en las que se equivocan al transcribir los códigos de los destinos solicitados y acaban en el peñón de Vélez y la Gomera expidiendo certificados de nacimiento a las cabras o están congeladas a perpetuidad. Y cuando por fin ven su nombre en las relaciones definitivas, se corre el riego de que sus debilitadas mentes no logren asimilarlo pudiendo producirse un aumento excesivo de la presión sanguínea y consiguiente reventón de un capilar de la cocorota. Y sí se les humedece el serrín intercraneal... ya no hay nada que hacer.
-¿Cómo lo llevan a la práctica? ¿terapia grupal? ¿electroshocks? ¿quizás con la colaboración de los equipos psicosociales y forenses adscritos a los juzgados?
-Hum… respecto a esto último, hace un par de años les pedimos que nos echaran una mano; tras entrevistarse con un par de especímenes nos dijeron que a ellos que les echen todos los fulanos con neurosis esquizoide galopante y asesinos antropófagos que se quiera, pero que a esos oficinistas acencerrados que los trataran sus señores padres. Respecto a lo demás, ¿no le parece que es mucho más efectivo, psicológicamente hablando, organizar unos buenos saraos en honor del trasladado? Que si una comidita por aquí, una buena cena por allá, unas copichuelas nocturnas… entre los sucesivos cocimientos y las correspondientes resacas conseguimos mantenerlos en un estado bovino que les impide pensar. Que es de lo que se trata, por supuesto, aunque tampoco viene mal que a modo de regresión hipnótica paguen de su bolsillo los gastos de la farra, para aliviar tensiones más que nada.

-Desde un prisma más profesional, hemos percibido en todos los afectados un alto grado de desazón, cuando no pavor, motivado por el cambio de jurisdicción, desconocimiento del sistema informático utilizado en los nuevos destinos, etc. ¿lo tienen Vds. en cuenta?
-Por supuesto. Así, por ejemplo, al que se marcha destinado a un órgano judicial de Andalucía le impartimos un completo curso para boicotear el Espartaco… el Gazpachuelo... o como se llame la aplicación informática esa que utilizan a orillas del Guadalquivir, pero sin que explote el PC. Asimismo ponemos a su disposición un surtido catálogo de ingeniosas formas para echarle el muerto al antecesor en el puesto (si este era interino, mucho mejor), simular una ligera tendiditis o alegar calambres metacarpianos. De lo que se trata es de ganar tiempo e ir familiarizándose con el sistema sin que se note que no tienes ni puta idea del negocio.
-Es muy interesante eso que nos cuenta, pero sin duda muchos de nuestros lectores se preguntarán qué apoyo prestan a esos trasladeros acongojados por el ingente papeleo que, en su delirio, creen dejar pendiente.
-Les hacemos ver que no tienen nada que temer: En el período de tiempo que media entre su cese y la incorporación de su sustituto, el volumen de papel que se apila por generación espontánea sobre la mesa abandonada crece exponencialmente, camuflando el caos que pudiera haber con anterioridad y cuando se aclare el follón... nadie se acordará de él. No obstante, en casos graves mandamos a La Manada.
-¿La manada?
-¿Recuerda al Sr. Lobo de Pulp Fiction? Los matones necesitan deshacerse de un señor al que han volado la cabeza por accidente y el jefazo les manda a un especialista en limpieza de fiambres. Pues los colegas de la manada hacen la misma tarea que el Sr. Lobo: descoloridos oficios, extravagantes escritos, acuses de recibo, olvidados informes, ignotos requerimientos, expedientes fosilizados, rocambolescas periciales, exhortos fechados en la última glaciación, restos orgánicos en tubitos de cristal, añejos atestados de la Guardia Civil firmados por el mismísimo Duque de Ahumada, registros comprometedores y demás despojos cadavéricos que se descomponen en los fondos de los cajones, armarios o polvorientos archivadores desaparecen sin dejar rastro. Tendría Vd. que ver a esos chicos manejando al unísono las trituradoras de papel… ¡qué virtuosismo!
-Tenemos entendido que también prestan su auxilio en asuntos más domésticos.
-Sí, sobre todo el adecentamiento de las viviendas que han tenido en alquiler durante estos años.
-Es de suponer que, en estos casos, se tratará sobre todo de funcionarios masculinos.
-¡Craso error! ¿No ha escuchado Vd. a la ministra Aído afirmando solemnemente que la mujer del siglo XXI puede ser tan marrana como un hombre si se lo propone? Le podría hablar del oso tiñoso que en una ocasión encontramos hibernado en un armario empotrado de la vivienda de una auxiliar del Juzgado de lo Social... aunque ciertamente los casos más extremos se dan en varones.
-Cuesta creer que haya gente que se preste desinteresadamente para limpiar la roña de otro.
-Bueno, como la mayoría de nuestros colaboradores están inscritos en algún gimnasio, ya sea porque resulta cool o porque su pareja le ha obligado a punta de pistola, cualquier excusa es buena para escaquearse de pegar brincos y oler a chotuno. Ya puede suponer que no faltan voluntarios.
-Finalmente, y para acabar, ¿qué buena acción tienen pensada para hoy?
-Estaba programado ir a acicalar la casa del tramitador Sr. Petit, pero tras una visita de inspección me han comunicado que la cosa es más grave de lo inicialmente previsto. ¡Y debe ser cosa tremenda! tengan en cuenta que los que han emitido el informe son unos funcionarios curtidos en todo tipo de lanzamientos, tomas de posesión de inmuebles e incluso han intervenido en algún caso de diogenismo brutal, así que están más que acostumbrados a ver cochambre y detritus de todo tipo. Dicen que nos olvidemos del chilibang y los estropajos al uso; que hay que agenciarse unos cuantos sopletes, un martillo neumático y puede que un bulldozer. Recomiendan también la presencia de un naturalista o paleontólogo ya que sospechan que en el cuarto de baño puede habitar alguna especie animal o vegetal desconocida para la ciencia, sin descartar que los champiñones luminiscentes que han colonizado el plato de ducha tengan un origen extraterrestre. Al inodoro lo dan por irrecuperable, aunque especulan con la posibilidad de introducir en el artefacto evacuatorio un cartucho de dinamita desincrustante, ¡a ver que pasa!
domingo, 27 de septiembre de 2009
CRÓNICAS CARDIACAS
Sábado, 26/9/2009, 23:18
h
EL TERRUÑO.COM
España
Esteban pide respeto para su hija.
La presidenta del Gobierno ha expresado su deseo de que la publicación de una foto de la menor se trate de un hecho aislado que no vuelva a repetirse... "o sus vais a enterar, cabrones"
SR.
PETIT Barbathe 25/09/2009
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Belén Esteba
A
FONDO
La
noticia en otros webs
En círculos próximos a Esteban era patente ayer la indignación por la difusión de una fotografía de su hija y por la tormenta que ésta ha generado en Internet, donde han circulado imágenes y comentarios "crueles y vejatorios" hacia ella, según las mismas fuentes. No obstante, no quisieron pronunciarse sobre la posibilidad de emprender acciones legales, al amparo de la Ley de Protección del Zangolotino, alegando que la presidenta no ha dado ninguna indicación al respecto.
Por qué EL TERRUÑO no publicó la imagen
- La foto de Esteban y su hija, junto al matrimonio Obama en el Burguer King Memorial de Nuevo Jabugo fue recibida el jueves por la tarde en la redacción de EL TERRUÑO. Tras contrastar la procedencia de la foto, las circunstancias en que fue tomada y conocer que el Departamento de Pajas y Utensilios de EE UU la había retirado de su web, donde se había exhibido por un breve periodo de tiempo, la dirección del diario decidió no publicarla, por respeto a la imagen y la intimidad de la menor por el deseo expreso y conocido de su madre de mantenerla al margen de la atención pública y por cumplir la Ley del Zangolotino.
(Lo de publicar fotos de señoras putas con el culo en pompa o interpretando un solo de flauta y maduros caballeros transalpinos presentando armas... eso es otra cosa)
jueves, 24 de septiembre de 2009
¡CONGELADOS!... pero sólo un poquito. (y 2)

lunes, 21 de septiembre de 2009
¡CONGELADOS!... pero sólo un poquito.
¡Ah! esos puestecitos en tantos consejos de administración... estos fonditos para cursos de formación.... esas indemnizaciones por el patrimonio sindical incautado en el pleistoceno... Congelados, sí... pero imbéciles no. Así que ya puede la criatura antes conocida como ZP, su pandilla en pleno y cariñosos sindicaleros, agarrar el cero, las décimas, porcentaje y coma e introducírselos por sus orbiculares esfínteres anales. Hasta el fondo. Y la masa salarial, también.
martes, 8 de septiembre de 2009

