martes, 11 de noviembre de 2008

EXPEDIENTES A HUELGUEROS

PUBLICAMOS A CONTINUACIÓN UN CORREO QUE HEMOS RECIBIDO
El presente escrito tiene como objeto poner en su conocimiento una situación que consideramos injusta, y que a continuación pasamos a exponer:


A raíz de la pasada huelga que llevaron a cabo los funcionarios de la Administración de Justicia durante los meses de febrero y marzo, el Ministerio de Justicia abrió cuatro expedientes disciplinarios a otros tantos funcionarios, que prestan servicios en diferentes ciudades del llamado “territorio no transferido”, cuyas competencias en esta materia son exclusivas del citado Ministerio.




La instrucción de dichos expedientes sancionadores se inició por la “terrible e injustificable” falta de renunciar al cumplimiento de los servicios mínimos impuestos, al estar el servicio cubierto, en cada uno de los juzgados afectados, por otros “compañeros” que no secundaban la huelga. Esta práctica tan controvertida se repitió a lo largo y ancho de todo el territorio en huelga durante este periodo, pero estos compañeros tuvieron la mala fortuna de ser denunciados por sus superiores, no se sabe muy bien con qué objeto; desde luego, queda claro que en ningún caso el servicio mínimo quedaba desatendido, puesto que los funcionarios que no secundaban la huelga hacían imposible este extremo. Hay que decir que existen sentencias al respecto, que señalan con toda claridad que los servicios mínimos no son nominales, de ahí la extrañeza que levantó la medida del Ministerio de incoar estos expedientes disciplinarios contra los cuatro funcionarios en cuestión.




Durante las reuniones que sindicatos y Ministerio mantuvieron para tratar este asunto, e intentar llegar a una solución, el Ministerio se negó en todo momento a cerrar dichos expedientes, si bien se comprometió a, llegado el caso, confirmar las decisiones que al respecto adoptasen los instructores de las causas abiertas. Pues bien, los secretarios-instructores acordaron ARCHIVAR todos los expedientes. Sin embargo, el Ministerio, una vez más, rompiendo la palabra dada y escudándose ahora en defectos de forma en la instrucción, han reenviado los casos a sus instructores, con la consiguiente indignación y sorpresa tanto de los afectados, como de todos los que hemos tenido conocimiento de tales hechos.




Expuestos los hechos, consideramos que la postura mantenida por el Ministerio responde más a un deseo de venganza o escarmiento público (del que, por cierto, en las últimas semanas ya ha hecho alarde con la Secretaria del Juzgado de lo Penal de Sevilla, del tristemente famoso caso Mari-Luz), que a una idea de justicia e imparcialidad.




Por todo ello, queremos hacer pública nuestra indignación, pedimos que el Ministerio cese de una vez su persecución contra aquellos que tan sólo pretendían luchar por una causa justa, que por una vez, cumpla los compromisos adquiridos con los representantes de los trabajadores y que los cuatro compañeros que están sufriendo esta absurda caza de brujas se vean libres de este sin sentido que ya dura demasiado tiempo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

¡SE ACABÓ LA FIESTA!

No puedo demorarlo más. Hace un rato el cajero automático ha triturado mi última tarjeta de crédito y enseguida comenzaré a recibir llamadas telefónicas de financieras con extravagantes nombres. De poco vale culpar a banqueros, empresarios, promotores, especuladores, políticos y demás criaturas depredadoras de la puñetera crisis, además ¿no se supone que soy una persona adulta? ¿no me uní alegremente a esta orgía desenfrenada?

¡Ah!, qué tiempos aquellos en los que en el Banco me hacían sentir como el Sultán de Brunei y afirmaban que “no fuera tonto”, que era una estupidez dar una entrada tan gorda; que no había ningún problema en hipotecar por una cantidad mayor y, además, “¿no ha pensado que Vd. y su esposa se merecen unas vacaciones en Cayo Coco?” Como charlatanes de feria desgranaban que estaban dispuestos a darme, no el 80, ni el 90, ni siquiera el 100, sino el 120% del valor de tasación, porque “sabemos que una vivienda nueva trae consigo muchos gastos”. Además, me decían en confianza, “el color de su coche no hace juego con la fachada de la casa” y “no querrá que sus nuevos vecinos piensen que es Vd. un pobretón, ¿no?” “querrá que le inviten a las barbacoas”
Y yo, como un gilipollas, no les dije que no. Hice entrega de una birria de dinero para la entrada y me fui a ese sitio hortera 15 días. Y me compré la tanqueta-vive-la-aventura más grande que había en el concesionario, sobre todo para restregársela por las narices a la bruja de mi cuñada. Por supuesto regalé todos mis viejos muebles (en perfecto estado de revista) y electrodomésticos a un fulano que pasaba por allí y me traje media tienda de Ikea. Y me compré un televisor de plasma más grande que una mesa de ping-pong. Y la mesa de ping-pong, también. Y como a mi mujer no le gustaba el color de las habitaciones, las volvimos a pintar, y ya puestos, cambiamos los inodoros por unos de estilo zen. ¿Los muebles de la cocina?, ¡a la basura con ellos! Instalamos una italiana de diseño que da pena cocinar en ella. Que sí unos molduritas por aquí, que una tarima de nogal por allá… y un pastón en enanos-de-diseño-exclusivos-pintados-a-mano para el jardín y la terraza. Vamos, que prácticamente tiramos la casa abajo y la volvimos a hacer.

¡Tempores jocundus! Con que alegría me compre aquel chándal superfashion y una mega-pala profesional para estrenar adecuadamente la flamante pista de padle, aunque he de admitir que sólo la pisé aquella primera vez. ¡Para que vamos a engañarnos!, lo mío es el mus. Por no hablar de la bicicleta de aleación de poliuretano y accesorios en acero nikelado que era una auténtica virguería, tan nuevecita. Y lo sigue estando, ya que al subir la primera cuesta  casi escupo un  pulmón, así que no la he vuelto a tocar.

Estoy pensando muy seriamente proponer en la próxima junta de propietarios cubrir la piscina y utilizarla para cultivar champiñones (total, cuando se mete la gorda del 5º, ya no cabe nadie más) y en cuanto a las zonas ajardinadas ¿qué tal unas bancadas con patatas y cebollinos? ¿o quizás criar un par de cerdos?

Finalmente estoy en el Banco… y el simpático empleado que siempre me atendía con una amplia sonrisa, me daba palmaditas en la espalda e incluso se interesaba por la salud de mi suegra, ahora me mira con gesto adusto y permanece impasible sentado tras su escritorio mientras le cuento una milonga. Observo con extrañeza que mantiene su mano derecha sobre la superficie de la mesa, muy próxima a una abultada carpeta, bajo la cual asoma ligeramente lo que parece el cañón de una Magnun calibre 44. Será por sí pretendo pedir dinero… digo yo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Historia del Funcionariado contada por sus protagonistas. Capítulo I: Mesopotamía.

¿Han oído hablar Vds. del Código de Hammurabi? Efectivamente, me refiero a esa estela de basalto negro de 2,25 m. de altura en el que figura grabado en caracteres cuneiformes el que se considera el primer corpus legal del que se tiene noticia. Pues bien, yo, Petitnumppal, hijo de Mamón y nieto de Tabuco, fui el protofuncionario al que le tocó labrar el pedrusco de marras. Y esta es mi historia.

Nací en el año 1750 AC en Babilonia. No, no me refiero a ese club de carretera del Km.12 de la Autopista A-7, sino a la antigua ciudad de Mesopotamia, esa región situada en lo que es el actual Irak, que por entonces no era ese sitio donde el personal se dedica a escabechinarse mutuamente con frenesí, sino que era ¡quien te ha visto y quien te ve! la cuna de la civilización. En aquellos años la civilización Sumeria era la que partía la pana y uno de los rasgos de cualquier sociedad que se llame civilizada es la especialización en diversas actividades de grupos de población: alfareros, herreros, sexadores de pollos, etc. Y por supuesto, funcionarios.

Siendo mis padres campesinos, la única alternativa a seguir cultivando berzas y cuidando cabras toda mi vida era el ejército o el sacerdocio. Y no apeteciéndome que algún bárbaro hitita me partiera en dos de un hachazo, ni pasarme el día degollando ovejas y escrutando sus entrañas, decidí un buen día apuntarme a una novedosa y extravagante actividad, surgida de la necesidad de administrar una sociedad compleja como ya era la Sumeria: el funcionariado.

No obstante, siendo yo un romántico, siempre he imaginado que los empleados públicos han existido desde el momento en que las primeras criaturas gorilaceas se bajaron de los árboles y sus interacciones sociales fueron un poco más allá de despiojarse u olerse el trasero unos a otros. Enseguida y para evitar el caos, alguno de aquellos tíos peludos que mostraba mayor capacidad (la de sostener la cachiporra más gorda, en concreto), debió erigirse en jefe del grupo. Ipso facto, algún individuo flacucho y con problemas de autoestima se ofrecería a prestarle todo tipo de servicios a cambio de seguridad y algún que otro hueso de mamut roído. Aquel Jefe moriría accidentalmente al derrumbarse un dolmen, precisamente cuando pasaba bajo el mismo, siendo rápidamente reemplazado por un individuo de semejantes características. Y nuestro burócrata ancestral seguiría ejerciendo su actividad bajo la nueva autoridad, como si no hubiera pasado nada.. Y así sucesivamente. De tal guisa surgió un nuevo rasgo característico del empleo público: la permanencia en el tiempo.

Como decía, abracé con entusiasmo la condición de servidor público y fui destinado al negociado de Justicia y Puniciones Varias. Allí nos dedicábamos a rellenar cientos de tablillas de arcilla con disposiciones legales, edictos, laudos, proverbios, aforismos y cosas así. No era un trabajo fatigoso. Se cogía una tableta de arcilla húmeda y con un palito se grababan los caracteres cuneiformes. Pronto aprendí que si se añadía al barro una boñiga de vaca se conseguía una escritura más suave. Luego, vuelta y vuelta en el horno y listo (Para hacerse una idea de aquello, agarre Vd. una gallina. Seguidamente hágala deambular un buen rato sobre una superficie de barro húmedo de 1 m X 1 m. aproximadamente. Retire la gallina. Observe con atención las impresiones que han dejado en la superficie las extremidades inferiores de la susodicha ave ¡Pues eso es la escritura cuneiforme! De hecho, las mejores páginas de la literatura Sumeria se escribieron utilizando este método).

Ya por entonces se había instituido otra de las características propias del funcionariado: el cafelito de media mañana. Aunque claro, todavía no existía tal excelsa bebida, así que en alegre procesión marchábamos al Zigurat a tomar infusiones de cardo borriquero o vinillo de la ribera del Eufrates. Se supone que sólo teníamos para este menester el tiempo que tardaba en vaciarse de arena la parte superior de un reloj, pero no costó mucho sustituir la fina arena original por un puñado de garbanzos.

Rodeado de montañas de tablillas transcurrían lentamente los lustros hasta que un aciago día el Sumo Sacerdote y Consejero Real Bermejosis, entró en nuestra covachuela con el rostro más avinagrado de lo normal. Tras llamarnos “excrementos de dromedario, vagos y chupatablillas” nos dijo que Hammurabi I, hijo de Zetapenoteph Pepis, Rey de Sumer, Acadia y las Cuatro Regiones, tras una noche de farra se le había ocurrido redactar una serie de normas legales y nosotros, hijos bastardos de un coyote tiñoso, nos íbamos a ocupar de transcribirlas para su público conocimiento. Ahora bien, Bermejosis estaba decidido a suprimir las caducas tablillas de la Administración de Justicia y por lo tanto deberíamos grabar las leyes en columnas pétreas, que serían colocadas en lugares públicos, entradas de las ciudades y caminos. Así los mesopotámicos dejarían de hacerse los nórdicos, escaqueándose del cumplimiento de las leyes con la excusa de no saber, por ejemplo, que cortar la cabeza de un esclavo manumitido era punible.

Naturalmente protestamos alegando que ese cometido era propio del negociado de los picapedreros, que además se pasaban el día jugando al mus por falta de faena. Protestas que rápidamente se acallaron, ante la amenaza de ser trasladados de forma fulminante al departamento de los Eunucos. Lo que suponía el consiguiente cursillo acelerado de adaptación, es decir, el traumático cisma de nuestros amados genitales.

En fin, que nos pusimos como locos a burilar las dichosas leyes en aquellos piedrolos, encabezados por la figura del Rey Hammurabi en alegre cháchara con el Dios Sol Shamash. ¡Vaya diarrea legislativa la del buen señor! Se podía haber fijado en Moisés, que con diez mandamientitos de nada ¡menudo éxito ha tenido el tío! Pues nada, 282 disposiciones se sacó de la manga. Ahora bien, el meño que se conserva en el museo del Louvre ¡no responde exactamente al texto original!

Resulta que Hammurabi I tenía unas costumbres un tanto relajadas. De hecho su aspecto era… ¿cómo les diría?... ¿Han visto la película 300? ¿recuerdan a Jerjes, el Rey Persa? Pues esas pintas de drag queen pasada de rosca eran las que lucía ese rey de reyes en la intimidad. Así que no es de extrañar que algunos de los artículos del Código me parecieran escandalosos. Por ejemplo: “el que yaciera con más de dos cabras a la vez, será arrojado al agua” (con sus correspondientes cocodrilos. Esto no lo dice pero se sobreentiende) o “quien sodomizare al buey propiedad de un vecino sin su consentimiento (el del vecino), será a su vez sodomizado por él (por el buey)”.

¿Qué imagen de los Sumeríos, de los Acadios y demás pueblos mesopotámicos van a tener las generaciones posteriores cuando lean esto? me preguntaba con desazón. Traicionando mis improntas funcionariales me dediqué a sustituir las menciones a ovejas, cabras, pollinos, cuadrúpedos en general y algún tipo de crustaceo, por el vocablo “mujer”, lo cual me parecía más correcto. Ya sé que desde el punto de vista actual no parece muy apropiado, pero les diré en mi descargo que en aquellos tiempos el estatus social de una vaca y el de una mujer no se diferenciaba en exceso. De hecho la forma de escribir ambos vocablos era prácticamente el mismo.

En resumen, de Código de Hammurabi nada de nada. Yo, Petitnumpal, fui el autor material e intelectual del cascajo y en calidad de tal, exijo la oportuna rectificación e inscribir en letras de molde mi nombre en los anales de la humanidad ¡El Código de Petitnumpal! ¡Toma ya!, que bien suena.

martes, 28 de octubre de 2008

PENSIONAZO: P.S.C.

El famoso PENSIONAZO nos ha traido a la memoria una anécdota sobre las antiguas Tasas Judiciales que relata la Magistrado Manuela Carmena en uno de sus libros (Crónica de un desorden: Notas Para Reinventar La Justicia. Alianza Actualidad. Libro, por cierto, que presté hace años y sí te he visto no me acuerto). Cuenta que habiendo tomado posesión, a principios de la década de los años ochenta, en uno de los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, observó que en las liquidaciones de las ya desaparecidas Tasas Judiciales, aparecía con asiduidad un concepto identificado con las siglas P.S.C. y al que correspondía siempre una modestísima cantidad. Hay que aclarar que en las dichosas tasas se incluían un buen montón de conceptos, los cuales se habían ido incorporando con el transcurso de los años. Debido a ello, la mayoría se identificaban por medio de siglas, abreviaturas o mención a los artículos de las normas legales que los creaban. Aquello era como intentar descifrar un jeroglífico y el conocimiento del significado de los diferentes apartados se había perdido en la noche de los tiempos.

Intrigada, nuestra Juez protagonista decidió finalmente preguntar a un Oficial veterano, de aquellos que manejaban los vetustos juzgados como auténticos Emperadores Mogoles, a que se refería el dichoso P.S.C. Tranquilamente, con mas conchas que un galápago y sin cortarse un pelo, le respondió: “Pues mire Vd., Señoria, P.S.C. significa POR SI CUELA”.

Y esto mismo es lo que debe haber pensado el Sr. Solbes sobre el PENSIONAZO. Total, ¿convocar el Pacto de Toledo? ¿negociación?... ¡Uff!, que pereza. Mejor el recorte pensionero se camufla entre la hojarasca presupuestaria… ¡¡POR SI CUELA!!

lunes, 27 de octubre de 2008

CRONICÓN DEL PENSIONAZO

Por el Licenciado Cristoval de Villarroel, del Consejo de su Magestad, escribano y súcubo.

¡Expolio! ¡saqueo! ¡pillaje! ¡latrocinio!... ¡tóquense las campanas a arrebato!, ¡préndanse las hogueras de las atalayas!... ¡rapiña! ¡estafa! ¡escamoteo!... escuchen los escribanos, amanuenses y alguaciles de las covachuelas judicieras, las graves nuevas que aquí les traigo. No se trata en aquesta ocasión de naos de las Indias apresadas por corsarios de la Pérfida Albión, ni calvinistas flamencos armando follón, ni siquiera incursiones de piratas berberiscos en costas levantinas. Se anuncia en esta ocasión turbios manejos del Tesorero Real licenciado Solbes para dar un mordisco a las magras pensiones de aquellos funcioneros que, con menos de 20 años en las covachuelas, vieranse obligados por enfermedad o aciago destino a ingresar en las filas del gremio de las Clases Pasivas. Y no es corto el tajo, no señor. Dicen que un 20 % de los caudales se quiere incautar el insigne atracador y sí a otras labores el pasivo desea su tiempo ocupar, otro 25% de propina tiene que soltar.

¡Que perfidia!... ¡que mamón! Y el Ilustre Abuelo Cebolleta ni siquiera tiene la hidalguía de decirlo en bando público y con redoble de tambores para que nadie a engaño se pueda llamar. ¡Quia!, allí, en secreto, bien escondidito entre los cientos de legajos, capítulos, balances, cuenta, y sudokus de esos Presupuestos Generales del Estado que más bien parecen las Cuentas del Gran Capitán. En las disposiciones adicionales…¡bien al final!, en suposición maniquea que ni Dios las leerá ha ubicado la trapisonda.

Aun resuenan en nuestros oidos las lindezas dichas por el valido real José Luis de Zetape, la criatura menerre, el calzorras, el campeón de la ampliación de derechos: ¡Ni un recorte! ¡Decretazos, como hizo el del bigote, nunca más! ¡Transparencia! ¡Negociación!...

¿Qué están las arcas vacías? ¿Qué hay que salvar a los Fugger o a Maese Botín? Pues ¿por que no empiezan por las pensiones de los Señores Diputados de las Cortes?. Si ya lo se, esto es pura demagogia , pero ¿no es cierto que con 8 años de bancada les queda una vitalicia pensión y de las gordas, incluido carruaje y postillón? Y nos dice la sesera que parecida o análoga situación tendrán las Ilustrísimas que ocupan similar posición en las Asambleas Provincianas y Alcaldías de Casa y Corte. Un buen solomillo de ahí se podrá sacar. Sumemoslé a esos doblones, los que se pueden ahorrar si recortan cortesanos de libre designación y esa pléyade de asesores, saltibamquis, bufones, lameculos, tragasables, Altos Cargos y otras criaturas que pueblan los despachos. (630 asesores se rumorea que tiene el Gran Zp… ¡Vive Dios! que no debe haber ciencia y disciplina humana o Divina que quede fuera del potencial asesoramiento, ya sea el arte etrusco o la forma más apropiada de peinarse las cejas)

Y aunque pueda parecer que a quien más afecta este ataque bandolero por las nalgas es a Migueletes, Guardias de Corps y miembros de la Santa Hermandad, ya saben queridos covachueleros lo que dice el refrán: "cuando las barbas de tu vecino veas…" ¿Qué estas hecho una pera? ¿Qué como un mulo estás? Pues el destino es traicionero y cualquier día, no más, te puede ¡Zas! caer un archivador en el melón o agarrar una intolerancia supina al covachueleo y ¡hala! directo a la pasiva cesantía.

viernes, 24 de octubre de 2008

MAMPORROS JUDICIALES




Hemos asistido los covachuelistas judiciales desde un lugar privilegiado al intenso intercambio artillero entre la coalición Secretariado-Magistratura y el Ministerio: obuses de todos los calibres surcando el aire sobre nuestras cabezas y, como en las películas sobre la Segunda Guerra Mundial o la del Vietnam, llevando impresos expresivos mensajes para el enemigo. Aunque en este caso no se trata de imágenes de sugerentes Pin-Up ligeritas de ropa o frases del tipo «jòdete charly», por el contrario se pudo observar misiles del tipo Bermejo Dimisión, respondido por unos pepinos del calibre 38 alusivos al corporativismo, lo que provocó a su vez una rápida respuesta en forma de bombas V-2 sobre intolerables presiones al CGPJ, por no hablar de la bomba de fragmentación nadie es intocable.

Sin entrar en los aspectos más políticos de la controversia, en lo que ambos contendientes parecen estar de acuerdo es en el estado comatoso de la Administración de Justicia, o al menos, en parte de ella. Incluso parecen coincidir en la solución, es decir, cambiar la estructura decimonónica de la organización judicial.

Y si todo esto ya se planteó hace un montón de años, e incluso se llegó a un pacto para llevarlo a cabo, ¿alguien nos puede explicar la razón que D. Mariano y su inmediato antecesor no hayan hecho nada al respecto durante los últimos cinco años? Relaciones de puestos de trabajo, modificaciones en las leyes procesales, acondicionamiento de las dependencias, coordinación con las CCAA… ¿Se ha hecho algo? ¿o es que lo llevan en secreto en el Ministerio para darnos una sorpresita?

Ya puede el Sr. Ministro seguir anunciando a bombo y platillo fabulooooosos Minervas que pegan un bocinazo cuando se termina un plazo o alucinantes Lexneses que propiciarán que el único papel presente en los Juzgados sea el higiénico, que mientras los Juzgados no dejen de ser compartimentos estancos, todo esto no dejan de ser meros parches. En suma, ¿de que vale que me proporcionen un Porsche, si luego tengo que conducirlo por un camino de cabras?

jueves, 16 de octubre de 2008

COTILLEOS TECNOLÓGICOS.

















Días atrás la rutina del trabajo en diversos Juzgados de los de esta capital, se vio interrumpida por la llegada de un repartidor de una empresa de mensajería que depositó unas enormes cajas. Se arremolinaron, como niños alrededor de una tarta de cumpleaños, los funcioneros preguntándose que contendría aquel misterioso envoltorio: ¿un botijo para cada sección?... ¿la discografía completa y autobiografía del Ministro ye-ye?... ¿un minibar?... “es una impresora”, comentó alguien con displicencia, lo que provocó que todo el mundo perdiera el interés.


Pero uno de nuestros redactores, fiel seguidor del periodismo de investigación, observó con detenimiento el cajón. “Que impresora ni que leches, es un pedazo de ESCANER más grande que mi nevera no-frost” (en este uso de la hipérbole se dejó notar la influencia en el Juzgado de una compañera andaluza, recientemente incorporada).

Esto provocó un animado debate: “¿y quien se va a ocupar del escaneo?”, “¿Dice algo el reglamento al respecto?”, “¿Alguien me puede explicar que coño es un escáner?"... "¿y para que sirve?”...

LEXNET, ¡la divinidad que devora a sus propios hijos! ¡el quinto jinete del Apocalipsis!, se cierne sobre nuestras cabezas.

lunes, 13 de octubre de 2008

Crónicas del Salvaje Oeste/ De Langostas y crisis

CRÓNICAS DEL SALVAJE OESTE
Que nuestro general Custer-Bermejo es un superviviente nato, es indudable. ¿Alguien daba dos centavos por él tras la huelga de los indios funcioneros? Pues ahí lo tenemos nuevamente cabalgando a través de las verdes praderas con el sable desenvainado; pidiendo sangre (formando coro con la gran cazadora de búfalos Vice De la Vega) al Consejo Tribal como un energúmeno y, cual Salomé bailona, exhibiendo atada a su silla de montar la cabeza de una Secretaria Judicial. Y todo para intentar escurrir nuevamente el bulto, difuminando su responsabilidad en el actual marasmo y ocultar su nefasta gestión al frente del Bureau of Indian Affaires.


Los salvajes funcioneros ya intentaron que el pánfilo de ZP le diera puerta, pero no hubo manera. Veremos qué pasa ahora que en los profundos valles vuelven a resonar los tambores ceremoniales de guerra y en las altas colinas se vislumbran innumerables señales de humo que llaman a la rebelión.

Si en su anterior campaña de exterminio el General no logró vencer a la tribu de los funcioneros, pese a contar con la ayuda en el último momento de un par de chamanes sindicaleros renegados, al menos consiguió mantener la confianza del gran Jefe Blanco. De forma inesperada, eso sí, pero está claro que a él no le han puesto al mando del Séptimo de Caballería y nombrado jefazo de facto del Far West Judicial para arreglar desconchones y repartir estampitas. Un guerrero tan sectario y prepotente está para repartir estopa y descabezar a todos los grupos indígenas, colocando en su lugar a gente sumisa y obediente a los dictados del hombre blanco.

En esta ocasión, una gran coalición de naciones indias, liderados por los poderosos clanes de los puñetas y los doyfe, exhiben sus togas de guerra y se aprestan a cortar cabelleras. Incluso los puñetas JPD, normalmente satisfechos con el agua de fuego y abalorios que les proporciona el Gran Jefe Broncas Apoltronado (nombre con el que designan al General) han emitido un duro comunicado pidiendo su despellejamiento ritual.

Que los doyfe se encontraban molestos por diversos asuntos con el Jefe de los Cuchillos Largos, no es ningún secreto. Pero la última incursión de castigo contra uno de sus poblados situado en las orillas del rio Pecos (también conocido por Guadalquivir), parece que ha acabado con su paciencia, Y así, han convocado a todos sus guerreros a una sentada de traseros durante tres horas, el próximo día 21. Por cierto que la horda funcionera de la reserva hispalense, normalmente enfrentados a aquellos por algunos asuntos de pieles de castores, están planeando fumar la pipa de la paz y unirse a la culonada ritual.

Respecto a los puñetas, sin duda la más poderosa e influyente de las etnias judicieras, hartos sin duda de las bravatas cuarteleras del General y el empeño de este en castigar ejemplarmente a uno se sus miembros llamado Mapache Arrojado (les pide, en esencia, que sea enterrado hasta el cuello en la arena, a ser posible junto a un hormiguero, y con la cabeza bien untada en miel), han decidido convocar juntas tribales de jueces ese mismo día. (¡Qué astutos!, así pueden adherirse a la danza de la lluvia, pero sin convocarla oficialmente, ya que hay dudas de sí en los tratados se contempla tal posibilidad)

¿Estamos ante el principio del fin? ¿Le habrá llegado por fin al prepotente Custer-Bermejo su Little Big Horn? ¿Le veremos rodeado de cadáveres y sujetando la bandera sectaria, mientras el gran jefe indio Magistrado Loco le arranca lentamente la cabellera?...

Seguiremos informando.



***************************




DE LANGOSTAS Y CRISIS



Ha causado alarma en sectores ecologistas el Decreto aprobado por el Gobierno para inyectar 30.000 (o 50.000 o 100.000) millones de Euros en el Sector Bancario. Y esto es asi, por las graves consecuencias que tal aportación dineraria puede tener para la, ya difícil, supervivencia de determinadas especies muy apreciadas en restaurantes de lujo.

Y es comprensible la inquietud. Si en los hábitats políticos y económicos, los individuos situados en la cúspide de la pirámide alimenticia no se cortaban un pelo a la hora de depredar los escasos recursos disponibles, utilizando para ello sus afiladas tarjetas de crédito institucionales o mediante la técnica de la emboscada en restaurantes y puticlubs de alto standing, supuestos asesores, gastos de representación y demás comportamientos instintivos ¿Qué no harán ahora que a sus finos olfatos de carnívoros les llega el suculento olor de BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS?

Sabemos que es delicado poner en solfa alguna de las ocurrencias de ese Dios sobre la Tierra que es ZP y sus iluminados discípulos, pero nos arriesgaremos a ser inmediatamente estigmatizados como unos cavernícolas fascistoides o ser unos inmundos lacayos al servicio del PP.

Dado que nuestros conocimientos sobre economía global, flujos bancarios y demás disciplinas del tiburoneo financiero, no va más allá de una cierta habilidad en separar la pelusilla de las monedas que llevamos en el bolsillo, no ponemos en duda la necesidad e idoneidad de las medidas adoptadas. Pero resulta llamativo que los mismos que durante meses han negado por activa o por pasiva la existencia de una crisis y observaban con delectación sus esferoidales ombligos, se conviertan de forma sorprendente, o más bien obscena, en adalides de la recuperación económica.



Para nosotros, esta actitud solo puede responder a uno de estos tres principios: 1º. Consideran que la capacidad mental de los españoles es similar a la del Chimpancé común, y claro, no se les podía decir la verdad, no vaya a ser que se hagan pipí en la cama. 2º Llevan años mintiendo como bellacos y, total, una mentirijilla más que importa. 3º Son una panda de inéptos e incapaces. Aunque… bien pensado, nos inclinamos por las tres en su conjunto.

Y no es que seamos mal pensados, pero las palabras de Solbes, dichas con tonito y actitudes de abuelo Cebolleta, no ayudan a tranquilizarnos: “…¿Controles sobre el destino del dinero que tenemos pensado invertir en el plan de recuperación?... ¡anda coño! ¿y para qué?”

Pues parece claro que los más negros augurios se van a cumplir. Ya no podemos ir despidiendo de algunas especies de invertebrados, tales como la símpática langosta, la escurridiza angula o la sorprendente ostra.



Adios, querido cerdo patanegra. Bon voyage esturión beluga. Millones de años juntos para acabar en la barriga de cuatro listos.

martes, 7 de octubre de 2008

SECRETARIA JUDICIAL DEFENESTRADA (ALEGORIA PICTÓRICA)


sábado, 4 de octubre de 2008

LA JUSTICIA Y EL CIPOTE DE ARCHIDONA

Por el Reverendísimo Padre Sotanillos, asesor espiritual de los Juzgados Abulenses.

Queridos Feligreses. Encolerizado me encuentro por las nuevas que me han llegado de que en los últimos días un grupo de descarriados funcionarios se han dedicado a platicar en la sacrosanta hora del café sobre un escabroso asunto, que perturbó la moral y buenas costumbres que imperaban en la muy católica España de comienzos de la década de los años setenta. Nos referimos a los sucesos ocurridos en la malagueña localidad de Archidona.



Resultó que bastante de los allí reunidos ignoraban todo lo referente a tal suceso, popularmente conocido como El Cipote de Archidona o en palabras de Camilo J. Cela La insólita y gloriosa hazaña del Cipote de Archidona.




¿Y cuales fueron tales hechos? En esencia, lo que ocurrió fue que durante la celebración de un espectáculo en un cine (en cuanto a la naturaleza del evento las fuentes varian: unas hablan de una película, otras de un musical, otras de un espectáculo flamenco) una señorita se dedicó a realizar tocamientos torpes al miembro viril de su acompañante, a resultas de lo cual se produjo una abundante y pecaminosa eyaculación que, cual maná en el desierto, cayó sobre los inocentes espectadores (del espectáculo queremos decir, no del luciferino sobeteo) que se encontraban a su alrededor. Montaron en cólera los así rociados, formándose tal follón que la pareja protagonista fue detenida y … pero, dejemos que la Audiencia Territorial de Málaga hable por nosotros, según la relación de Hechos Probados que figura en la ejemplar sentencia que dictó:

RESULTANDO: probado y así se declara que el día 31 de octubre de 1971, en el cine Archidona, de la ciudad de Archidona, durante la presencia de un espectáculo de cante flamenco, la procesada P. B. A. masturbó a su novio, el procesado A. N. M., teniendo este el órgano viril fuera del pantalón, lo que motivó que salpicara de semen a los también espectadores R. B. V y a su esposa M. L. C. R., causando desperfectos en sus ropas, pericialmente valorados en 3.500 Ptas. y 1.600 Ptas. respectivamente y puesto en conocimiento de la Policía municipal lo ocurrido, los procesados fueron expulsados del local, con la consiguiente publicidad.

Quiso el demonio que el escritor gallego D. Camilo José Cela tuviera noticias de lo ocurrido y mantuviera una pecaminosa correspondencia con su amigo Alfonso Canales, exaltando la potencia pajillera del macho hispano:

3 de febrero de 1972. Querido Camilo José: Con mucho gusto te relataré el incidente a que te refieres en tu carta. La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una pareja —no consta que fueran novios formales— se encontraba en el cine, deleitándose con la contemplación de un filme musical. La música o las imágenes debían ser un tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio —no sabe cómo— el volunto de asirle a él la parte más sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues nada opuso a los vehementes deseos de su prójima. Dejola hacer complacido, sin previsión de las consecuencias que habría de tener su regalada conducta. Según parece, el manipulado, hombre robusto por demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos, llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza, que más parecía botella de champán, si no geiser de Islandia. Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca. Alguien llamó airadamente, identificando el producto e increpando con soeces epítetos al que lo producía en cantidades tan industriales. Se hizo la luz. El cateto pensó que la tierra, en eso de tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de oportunidad. Doblemente corrido, trataba en vano de retornar a su nido la implacable regadera. Su colaboradora ponía cara de Santa Teresita de Lisieux, aunque con más arrebol en las mejillas.

Querido Alfonso: ¡Bendito sea Dios todopoderoso, que nos permite la contemporaneidad con estos cipotes preconciliares y sus riadas y aun cataratas fluyentes !Amén.¡Viva España!¡Cuán grandes son los países en los que los carajos son procesados por causa de siniestro! El suceso muy bien pudiera originar la aparición de una frase adverbial aún no nacida (como «el cipote de Archidona»), señaladora de óptima calidad y desaforada cantidad. Te ruego que transmitas a la Excma. Diputación Provincial de Málaga mi propuesta de que le sea atribuido un homenaje de ámbito nacional al dueño de la herramienta, honra y prez de la patria y espejo de patriotas. Podría levantarse en su honor un monolito granítico con una farola en la punta del haba —el falofaro de Archidona visible desde las costas de África—; podrían editarse tarjetas postales y fabricarse cipotillos de solapa.


SONETO



Bendita polla, mil veces
seas, hispana regona,
digna de salmos y corona,
que, manejada con maña,
fuiste el orgullo de España
y el deleite de Archidona.




Pero en aquella bendita España regía la Ley con mayúsculas que castigaba conductas antisociales y pecadoras, cayendo sobre aquel par de desvergonzados un castigo ejemplar. Y cuéntase que arrepentidos y siguiendo los sabios consejos de su confesor, se reconciliaron con Dios contrayendo Santo Matrimonio. Reproducimos a continuación el preclaro fallo de la Audiencia de Málaga. Quedad en paz, hijos míos.



FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos a los procesados P. B. A. y A. A. M. como autores de un delito ya definido de escándalo público a cada uno a las penas de dos meses de arresto mayor, multa de diez mil pesetas y seis años y un día de inhabilitación especial para el cargo de guarda y tutela de menores, con la accesoria de suspensión de todo cargo público, profesión, oficio y derecho de sufragio durante las respectivas condenas de arresto mayor con apremio personal de treinta días de arresto si no hicieran efectivas dichas multas en el plazo de dicha Audiencia, y a indemnizar mancomunada y solidariamente a los perjudicados R. B. en tres mil quinientas y a M. L. C. en mil seiscientas pesetas y al pago de las costas procesales por mitad, siéndole de abono para el cumplimiento de dicha condena todo el tiempo que han estado privados de libertad por esta causa. Y aprobamos por sus mismos fundamentos y con las reservas que contiene el auto de insolvencia consultado. Así por esta nuestra sentencia definitivamente juzgando la pronunciamos, mandamos y firmamos. José R. Ortega. —M Rodríguez. —Francisco Román. Rubricados. Publicación. —Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Sr. Magistrado ponente estándose celebrando audiencia pública en el día de su fecha .Certifico. A. P. L. Rubricado

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...