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martes, 10 de abril de 2018

Chucrut


     

     Esta mañana, tras la breve liturgia del cafelito de media mañana, tuve el capricho de comer berza y, a los efectos de adquirir un ejemplar de tal suculenta hortaliza, encaminé mis pasos a una afamada verdulería,  próxima al edificio de los juzgados.

     Dada la hora matinal, me dispuse pacientemente a esperar turno tras un batallón de damas otoñales que no cejaban en dirigirme, supongo que por mi porte de gran seductor, unas miradas intolerables que provocaron que me ruborizara como una novicia.

     Avanzaba la cola con parsimonia mientras involuntariamente me ponía al día de los chismes locales, nacionales, internacionales e interplanetarios que tienen en vilo a la opinión pública cuando, sorpresivamente,  la señora que tenía delante se dio la vuelta y me pregunto “Oiga, joven, Vd. que trabaja en los tribunales ¿qué opinión le merece la decisión del Schleswig-Holsteinisches Oberlandesgericht erlässt Auslieferungshaftbefehl?”.

     Se hizo un silencio catedralicio en el local y me vi rodeado por un círculo de curiosas caras maquilladas con brocha de las gordas; juraría que hasta las coliflores, boniatos, rábanos, alcachofas y cucurbitáceas se mostraban expectantes.

     ¡Zambomba!... en principio pensé, no sin sorpresa, que aquella comadre me inquiría sobre el último hit de alguna banda de trash metal teutónico, si bien no encontraba la conexión entre el mundillo musical del bramido de la bestia y  el riff guitarrero imitando a un martilló pilón con los juzgados,  salvo que los técnicos del grupo se hubieran pasado un pelín con la pirotecnia final del show y volado el techo de la sala de conciertos… con la consiguiente apertura de diligencias.

     ¡Achtung!... ¿Schleswig-Holstein? ¿no es el estado federado alemán donde le han echado el guante al  kaiser Puigdemont? Alegando que tenía una cita urgente en el Tribunal Supremo, abracé con fuerza mi berza y salí de allí pitando.



       Lo sucedido me ha hecho reflexionar y tomar dos importantes decisiones: Lo primero, escribir una crónica sobre el asunto Schleswig-Holsteinisches Oberlandesgericht erlässt Auslieferungshaftbefehl gegen Carles Puigdemont wegen Veruntreuung und setzt den Vollzug des Auslieferungshaftbefehls aus y,  en segundo lugar, en vez de preparar un puchero gallego con la berza recién adquirida proponer a mi señora (siempre abierta a nuevas y excitantes experiencias)  cocinar un chucrut y acompañarlo de unos arenques ahumados; todo ello regado con un schnaps, para entrar en situación.

Continuará.

domingo, 18 de marzo de 2018

El Refuerzo


   ¿Hay alguien ahí?...

   Muy magnífico y muy virtuoso Sr. Director.

   Aunque esta gaceta está más muerta que el proyecto de Podemos,  no puedo resistir  el impulso de remitirle la presente misiva para exponer la graciosa trapisonda ocurrida en el partido judicial donde tengo el honor de servir a la ciudadanía como miembro del excelso Cuerpazo de Pasteleo Procedimental y Manufactura  Burocrática.

   Para ello es preciso retroceder unos  años en el tiempo.

   Resulta que los próceres locales venían reclamando desde tiempo atrás la creación de una nueva Covachuela Judicial de Application Primus y de lo Inquisitorum y,  para calmar sus apetitos,  en las altas esferas decidieron crear un descacharrante sucedáneo al que se denominó Juzgado de Refuerzo.

   Formose  íntegramente la correspondiente plantilla de  chupatintas con interinos, ciudadanos estos contra los que no guardo ningún tipo de animadversión o prejuicio; pero estando la bolsa de tales especímenes más vacía que la caja registradora de un videoclub, los chicos del SPEE enviaron una remesa en plan sobre sorpresa  en la que, salvo alguna excepción,  sus integrantes gozaban de un sobresaliente mérito en común: No tener ni puta idea de lo que es una factoría judicial.

   Me dirá Vd. que eso se arregla con un cursillo acelerado y tras asimilar los interfectos que un exhorto no es una palabrota, aprender a recargar la grapadora con soltura  y localizar a primera vista donde está el interruptor del ordenador, asunto solucionado.

   Sin embargo, la realidad es que tras la entrada triunfal de la cosa electrónica el chisme Minerva hace tiempo que dejó de ser un editor de texto más o menos sofisticado y su uso, junto con otro montón de cacharros cibernéticos de gestión asociados, es algo más complicadillo; en fin, que  no basta con tener un somero conocimiento de los más dulces e inconfesables secretos de las normas procesales o ser un experto en el corta-pega para enfrentarse pugilísticamente con un expediente judicial con alguna garantía de éxito.

  
   ¿Resultado?... un embrollo  del tamaño de un búfalo mediano.

   ¿Solución?... reforzar el refuerzo con seres de más allá de Orión.

   ¿Consecuencias?...  un berenjenal del tamaño de un hipopótamo, pero de los gordos.

    Ahora, con la reciente creación de la covachuela demandada, el engendro desaparece de nuestras vidas… pero no sus consecuencias.

   Como  el nuevo y flamante ente debe comenzar su singladura limpio de polvo y paja, el entuerto se ha de repartir entre los que (teóricamente) fueron reforzados. Así que en unos pocos meses  caerán sobre nuestras testas una lluvia de expedientes en papel, expedientes electrónicos, expedientes medio pensionistas, documentos y oficios de su padre y de su madre, acuses de recibo de-vete-tú-a-saber-a-qué-corresponden, escritos del cámbrico superior,  comunicaciones telemáticas de ultratumba, un bocadillo de mortadela mordisqueado olvidado en un cajón  y demás restos de la actividad oficinesca.

   Añada Vd.  que, probablemente, del bombardeo de saturación se libre el juzgadete dedicado en exclusiva a combatir la invasión alienígena de los ultracuerpos bancario-abusivos, así que somos menos las criaturas entre las que repartir las sandias.

   Ya le iré contando una vez comiencen las hostilidades.

   Dios Guarde a Vd. muchos años y salude a su señora esposa.

   Vicente.

viernes, 29 de septiembre de 2017

El proceso


domingo, 15 de noviembre de 2015

De funcionarios felones y consiguiente garrotazo en el escalafón.



Gaceta de Madrid 30/11/1898

MINISTERIO DE ULTRAMAR

REAL ORDEN


     Excmo. Sr.: Teniendo conocimiento este Ministerio que D. José Conrado Hernández,  D. Rafael Romeu y Aguayo, D. Arístides Maragliano Fumero, D. José María Figueras y Chiqués, D. Ángel Acosta y Quintero, D. Rafael Nieto y Abeille, D. Julio María Padilla e Iguina y D. Francisco Arango y Mantilla, funcionarios de la administración de justicia de Ultramar con destino en la isla de Puerto Rico,  han aceptado cargos públicos del Gobierno norteamericano, que llevan anexa jurisdicción ó autoridad, y prestado juramento de adhesión y de obediencia á aquel Gobierno, con cuyos actos han dejado de estar sometidos al fuero y beneficios de la nacionalidad española;
     
     S. M.  El Rey (Q. D. G.), y en su nombre la Reina Regente de Reino, se ha servido disponer que los referidos sujetos cesen de figurar en el Escalafón de los funcionarios de justicia y Ministerio fiscal del Reino; que de esta resolución y del documento en que conste el proceder de los interesados se una copia literal á sus expedientes respectivos, a tenor de lo establecido en el art. 73 del Real decreto ley de 5 de Enero de 1891, y que se publique en la GACETA DE MADRID y se dé conocimiento á la Junta de clases pasivas para los fines consiguientes.

     De Real orden lo digo a V. E. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 28 de Noviembre de 1898.

     ROMERO GIRÓN
     Sr. Ministro de Gracia y Justicia




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                                                                             Gaceta de Madrid 29/12/1898


.MINISTERIO DE ULTRAMAR

REAL ORDEN

     Excmo Sr.: Resultando de la Memoria presentada en este Ministerio por el Presidente de la Audiencia territorial de Santiago de Cuba, que  D. Armando de Zayas y Ochoa y D. Manuel de Jesús Manduley y Tapia, Secretarios de gobierno y Sala, respectivamente, de dicho Tribunal, se pasaron al campo enemigo de España; y teniendo conocimiento oficial que los funcionarios de justicia destinados en la isla de Cuba, D. José Ramírez Alonso, D. Manuel Nicolás Hernández y D. Manuel Mojurrieta continúan en Puerto Príncipe sirviendo después de entregada dicha plaza al Gobierno Norteamericano.

     S. M.  El Rey (Q. D. G.), y en su nombre la Reina Regente de Reino, en armonía con lo resuelto por la Real orden de 28 de Noviembre próximo pasado, se ha servido disponer que los aludidos sujetos cesen de figurar en el Escalafón general de los funcionarios de justicia y Ministerio fiscal del Reino; que de esta resolución  se una copia al expediente personal de los interesados y se dé traslado á la Junta de clases pasivas, á los fines consiguientes.

     De Real orden lo digo a V. E. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde á V. E. muchos años. Madrid 27 de Diciembre de 1898.

     ROMERO GIRÓN
     Sr. Ministro de Gracia y Justicia

jueves, 5 de noviembre de 2015

Cataluña lisérgica

    

     Hemos de reconocer que el Sr. Mas y su heterogénea cuadrilla se han superado. No contentos con pasarse por el forro de la barretina el ordenamiento jurídico de "El Estado" se ciscan también ufanamente en sus propias normas.

     Y no crean Vds. que se queda aquí la cosa. Fuentes acreditadas han informado que la Sra. Forcadell tiene previsto anunciar en el próximo pleno del Parlament su intención (democrática, respetuosa y en su sacrosanto derecho a decidir lo que le sale del copete)  de desobedecer  la Ley de la Gravitación Universal, pragmática caduca e imperialista que restriñe el mandato soberano y democrático surgido de las  urnas el 27S. Y eso que, según un riguroso estudio del filólogo y pastor de cabras Jordi Ripoll Ripollet, el Sr. Newton era catalán, en concreto despensero del Monasterio de Pedralbes y bisnieto del insigne autor de El Quixot del Baix Llobregat Joan Miquel Servent,.

     Y si los hippies, con la inestimable ayuda de un poco de hierba y peyote, fracasaron en 1967 en hacer levitar el Pentágono durante sus protestas contra la guerra de Vietnam, en el movimiento enflautado-secesionista catalán están convencidos de poder elevar el edifico del Tribunal Constitucional hasta la estratosfera y dejarlo allí para que se pudra. Otra posibilidad es desplazar el Principatus catalán unos cientos de metros hacía el este o, mejor aún, trajinarlo hasta la galaxia de Andrómeda, donde es difícil que emigren los murcianos y  se disputa un torneo de futbol interplanetario muy competitivo para que el Barça se luzca adecuadamente. Y lo mejor de todo... ¡¡no existe la U.D.E.F.!!

     Finalmente, si Vd., estimado colega funcionarial mesetario, está destinado en el Principatus y Don Mariano no se decide a darles en toda la cresta a los gamberros con la edición ilustrada y letra gótica gorda de la Constitución, piense, aunque en principio puede parecer  una buena idea tener a su cuñada a 2,5 millones de años luz de distancia, en la de moscosos que tendría que consumir para acudir a las fiestas patronales de su pueblo... y a saber lo que dura una semana en la Andrómeda esa.
                                   

jueves, 22 de octubre de 2015

Funciomán







    Dilectísimo Sr. Director de la gaceta Justicia News.

  Bien sabrá Vd. que el feo, peludo y brutal brazo del Poder Legislativo ha impuesto en los recientes tiempos una colosal panoplia de cambalaches en códigos, normas y preceptos de todo pelaje y condición.

     Y si bien el Gabinete Ministerial que se ocupa de las covachuelas judiciales ha estado presto en rotular adecuadamente los despachos de los flamantes Letrados de La Cosa, en su neotérica y repanochante denominación,  caen en cascada la vigencia de las nuevas regulaciones sin que el chisme Minerva recoja entre sus modelitos y modeletes las correspondientes mudanzas legislativas.

     Y hete aquí que,  disponiéndome hace unas noches a relajar las meninges con un libro precioso, interesante, gordo, ameno e instructivo, surgió de la estantería un lepisma radiactivo  que me picó en el dorso de la mano. Y digo radioactivo porque desde entonces percibo que se han agudizado extraordinariamente mis sentidos funcionariales:  grapar expedientes a puñetazo limpio o apilarlos sobre el escritorio hasta alcanzar alturas estratosféricas, morronguear ingentes cantidades de café, detectar con antelación, gracias a mi insólito sentido tisarúnido, que se acerca al edificio algún usuario que viene a darme la castaña, posibilitando así mi súbita teletransportación cuántica al bar de la esquina, etc.

     Y como cualquier criatura de bien que haya sufrido el picotazo de un bicho mutante o se ha visto sometida a una lluvia de radiación cósmica, he decidido aplicar mis nóveles superpoderes  a ayudar a mis semejantes burocráticos.

Como soy muy clásico, he elegido este look
en vez de ponerme los calzoncillos
por fuera.
     ¿Y qué mejor manera de estrenarse en el negocio de deshacedor de entuertos que suministrar a los miembros de la infantería procesal civilera unos modelejos actualizados?

     Dicho y hecho:


JUICIO VERBAL

OPOSICIÓN MONITORIO

     Como colofón, y siendo nuevo en el gremio de los superheroes, emplazo a los doctísimos lectores de esta ilustre gaceta para que denoten los desatinos, pifias o deslices cometidos.


    Atentamente suyo y quedando a la recíproca cuando los suyos viere, Funciomán. 




jueves, 26 de febrero de 2015

Crónica vetusta de Tribunales.

       Marina, pizpireta jovencita extremeña, matrimonió  a la temprana edad de diecinueve años con Ismael, rico labrador del sur de Cáceres, algo mayor y un tanto aburridote para la culinquieta  «… hizo vida de soltera desocupada, pésima administradora y, con abandono de sus augustas funciones de madre y esposa, asistía, sin ser acompañada de su esposo, a diversiones».

     Hasta que conoció a Luis Marí, un muchachito de su gusto, casado, pero eventualmente de rodríguez, con quien Marina ligo a todo meter, «… llegando la procesada –dice la Audiencia-, en su frívola concepción de la vida, a ir sola en el automóvil del procesado e incluso a acudir  a casa de éste en alguna ocasión,  permitiéndose asimismo familiaridades entre ellos, pero sin que se hay probado que realizaran cópula carnal, poco probable por lado, dado el carácter ligero de la procesada, aunque ésta, en su inestabilidad psíquica haya  podido decirlo a terceras personas».

     Ismael, personaje-víctima del vodevil, no reaccionó  a lo celtíbero (garrotazo y tente tieso), sino a lo civilizado. Quizá porque es así su bien natural, quizá porque reflexionó provechosamente sobre la desaparición de la antigua  excusa absolutoria, vigente hasta hace unos años, en virtud de la cual el marido burlado podía cargarse impunemente a los adúlteros.

     Ismael se querelló por delito de adulterio y la Audiencia le respondió que de delito nada, considerando, como decimos,  «… la cópula carnal poco probable dado el carácter ligero de la procesada …».  Ismael,  indignado contra tal argumentación,  recurre ente el Supremo: «… si la procesada tiene un carácter ligero –dice-, ¡con más razón esta ligereza hace posible la cópula carnal! Y más si es ella quien se lo ha dicho a otras personas».

     Mas el Supremo repite que no se ha probado que realizaran los procesados la cópula, dejando a Ismael hecho cisco.

     El Alto Tribunal tiene razón,  desde luego.  Pero de todos modos, ahí queda, un tanto inquietante, el extraño postulado de la Audiencia:  « … la cópula carnal (parece) poco probable, dado el carácter ligero de la procesada…»  ¡Ojo, pues, con las damas graves y enlutadas!

Por Justiniano (Hermano Lobo, 01/07/1972)

viernes, 7 de noviembre de 2014

Formación continua para cenutrios




Presentaciones telemáticas de demandas y escritos; notificaciones electrónicas, escaners, videoconferencias, botijos de alto rendimiento... las nuevas tecnologías ya están aquí, pero ¿cómo narices se hace para que un expediente  no se descuajeringue?

La respuesta la puede encontrar en el módulo 1º de nuestro cursillo acelerado "Desasnando Funcionarios":






Gracias Charly.

martes, 4 de noviembre de 2014

Crónica vetusta de Tribunales: O prisión o matrimonio




     Isabel, una romántica mozuela de dieciocho años, estaba en el lecho, enferma de una dolencia no grave, pero sí de dificultosa curación. Un día, su hermano trae a casa a Heliodoro, un muchacho moreno, decidido y alegre, casi en los treinta, quien al conocer a Isabel, recibe un morrocotudo flechazo. El mozo, fino y espiritual galanteador, acude desde entonces, todas las tardes a casa de la chica, la hace compañía, la obsequía hoy con flores, mañana con revistas. La famila está encantada con el nuevo amigo y delicado acompañante.

     Como todo tiene su fin, y el amor es excelente curalotodo, un día Isabel puede levantarse y salir al poco a la calle. Mayo, primavera. Heliodoro sigue de fiel amigo. Todos les consideran novios, aunque no haya medidado promesa de matrimonio. Alguna vez, la parejita pide autorizacdión para llegar tarde por las noches. Los padres acceden, ¿cómo no? Es lo natural en estos tiempos -se dicen- y la conducta del chico le hace merecedor de confianza.

     Y una noche de junio y luna llena, y al parecer tras el primero y único acto carnal (¡que ya es fecundidad!), la chica queda embarazada, dando a luz, tras los nueve meses de rigor, a un hermosísimo rorro. Ocurrió la historia en León, entre la calle Ordoño y el paseo de la Condesa. 

     Llevado el asunto a los Tribunales, la Audiencia Provincial  condenó al apasionado Heliodoro, por delito de estupro sin circunstancias modificativas, a la pena de tres meses de arresto mayor, amén de las accesorias, las costas, una indemnización a Isabel de setenta y cinco mil pesetas en concepto de dote y, por supuesto, al reconocimiento del niño. La cosa escuece terriblemente a Heliodoro que recurre la sentencia en el Supremo; pero éste confirma la del Tribunal inferior en todas sus partes..

     Y he aquí sus motivos; "Aunque el engaño (elemento integrante del delito de estupro) consiste normalmente en la promesa de matrimonio, no excluye otras promesas, como son los noviazgos públicos con mujer honesta, que debe admitirse que son con ánimo de matrimonio; pues las relaciones amorosas con consentimiento de los padres de la menor y autorización de éstos para que salga con el novio alguna noche en población no demasiado modernizada, significan unas relaciones amorosas públicas y preliminares a la boda".

     La doctrina del Supremo está bien clara.  Conque cuidado, mozuelos: si todas las apariencias son de noviazgo "formal", no hace falta la explícita promesa de boda para considerar la existencia de un engaño. Sobre todo, como la población  no sea muy avanzada... Naturalmente Heliodoro hubiera podido evitase el proceso y la condena casándose con la chica, dispuesta a ello. Pero el bueno de Heliodoro, pasado su ataque de romanticismo, se piensa muy bien las cosas. Es refractario al matrimonio y ha preferido tres meses de rejas al vínculo conyugal para toda la vida.  Ustedes  -algunos de ustedes- quizá le comprendan.



Justiniano (Hermano Lobo 13/05/1972)

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Aún no tiene Vd. su tarjeta de participación en el 9N?


Pues este humilde cronista ya la ha obtenido:


    Si ya la poseen Napoleón Bonaparte, Atila el Rey de los Hunos, Bob Esponja o Matusalén, no sea Vd. merluzo y consígala ya en en el Kiosco de la Generalitat antes de que el Tribunal Consitucional se ponga quisquilloso y jorobe la mojiganga.





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